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“Cazaron” a Vegas Golden Knights

La presunta mordida de Pierre Edouard-Bellemare (41) al defensa rival P.K. Subban (76), y la trifulca ocasionada por Ryan Reaves (75), acapararon la atención de la gente en la derrota de Vegas Golden Knights ante Nashville Predators, el miércoles 23 de enero de 2019 en T-Mobile Arena.

“La jugada fue confusa, él trató de levantarme de la cara, metió su mano en mi boca, me sacó el protector bucal y –con seguridad- sintió mis dientes”, comentó Bellemare al término del partido en los vestidores, donde la mayoría de medios aprovechan para tomar declaraciones de los jugadores. El incidente le costó un castigo de cuatro minutos al jugador visitante (Subban), mientras que a Reaves le aplicaron dos minutos por conducta antideportiva.

Pero bueno, el ambiente en la arena resultó extraordinario, anunciados como los Campeones de la Conferencia Oeste -la temporada pasada-, Vegas Golden Knights enfrentaron a Nashville Predators y, desde el primer tercio del partido, las acciones subieron de intensidad a un ritmo vertiginoso.

Ambos equipos saltaron a la pista de hielo con la firme intención de adjudicarse el triunfo, Nashville Predators con la convicción de irse a casa con una victoria contundente -que los haga soñar con la postemporada-; mientras que los locales con el apoyo de todos los aficionados en Las Vegas, donde el hockey ha tenido una acogida excepcional. De hecho, se dio a conocer que el aforo al partido fue de 18,477 aficionados con boleto pagado, la tercera mejor entrada en la historia del equipo.

Vegas Golden Knights impusieron un ritmo de juego que propició algunas llegadas de peligro al arco defendido por Juuse Saros (74), un joven oriundo de Finlandia que se llevó la noche al detener o desviar 47 de los 48 tiros que le hicieron los jugadores locales.

La única vez que le anotaron fue por medio de una excelente triangulación entre Paul Stastny (26), Alex Tuch (89) y Max Pacioretty (67), al minuto 8:03 de tiempo corrido en el primer tercio del partido.

Poco a poco, la escuadra visitante se acomodó y empezó a realizar jugadas de conjunto, la precisión en los pases y el desplazamiento de sus atacantes empezaron a rondar de manera peligrosa la portería defendida por Marc-André Fleury (29), quien se ha convertido en pieza fundamental en el esquema defensivo de los Golden Knights.

El intertercio contó con la regia demostración de Drumbots Led Percusion Crew, unos jóvenes que interpretan números coordinados con tambores y luces multicolores. También se realizaron los concursos como la trivia: verdadero o falso, y el tiro a la portería vacía por parte de aficionados que se suman a la diversión del partido.

El portero local se convirtió en factor clave al detener un elevado número de disparos a su portería. Algunos que, debido a la velocidad con que se desplaza el disco, resulta increíble que los atrape o desvíe. Tiene reflejos verdaderamente felinos.

La falta de concentración en el segundo tercio ocasionó que, justo a los 58 segundos de reiniciado el partido, el canadiense Ryan Johansen (92), delantero de los Predators aprovechara un pase que le sirvió el checo Roman Jossi (59) y “fusiló sin misericordia” a Fleury (29).

Las acciones empezaron a tornarse ríspidas, los Golden Knights no encontraron la manera de abrir la “muralla” defensiva que impuso Predators y, en una descolgada, al minuto 3:53, Nick Bonino (13) aprovechó un rebote del disparo que Austin Watson (51) realizó y anotó el gol de la diferencia, el gol de la victoria para el equipo visitante.

En el último tercio el ambiente en el T-Mobile fue ruidosamente espectacular.

Vegas Golden Knights jugó los últimos dos minutos y medio sin portero, para tratar de acortar una ventaja que se antojaba insuperable. Fue todo.

El próximo juego de los Golden Knights en la “fortaleza” será el sábado 9 de febrero a las 7:30 pm, ante Columbus Blue Jackets.

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