De Alí a Kaepernick, el deporte ha sido un scenario ideal para la protesta en EE.UU.

“Está ejerciendo su derecho constitucional para hacer una declaración. Creo que hay una larga historia de atletas que lo hacen”, eso dijo Barack Obama, presidente de Estados Unidos, sobre el caso de Colin Kaepernick, el quarterback de los San Francisco 49ers que se ha convertido en el centro de atención desde que hace un par de semanas decidió permanecer sentado mientras se interpreta el himno nacional de Estados Unidos, país al que considera todavía racista y en el que el debate por este hecho ha llegado a todos niveles.

De padres adoptivos blancos y madre biológica afroamericana, Kaepernick ha expuesto su manera de sentir justo antes de los últimos dos partidos en la pretemporada de los 49ers . “No me voy a poner de pie para mostrar orgullo a la bandera de un país que oprime a los negros y las personas de color. Para mí, esto es más importante que el fútbol y sería egoísta por mi parte mirar hacia otro lado”, dijo el jugador.

Y razón tenía Obama, pues el caso de este jugador de la NFL está lejos de ser el primero en protestar por temas como estos de manera abierta.

El beisbolista Carlos Delgado, jugador y una de las figuras de los Blue Jays de Toronto, protestó las invasiones estadounidenses en Iraq y Afganistán. El puertorriqueño, que también se opuso al uso de la isla puertorriqueña Vieques como blanco de prácticas de bombardeo del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, protesto silenciosamente al quedarse sentado en la banca durante el intermedio de la séptima entrada, en el que se canta ’God Bless America’.

El 25 de marzo de 2012 , el equipo completo de los Miami Heat, con LeBron James Dwayne Wade y Chris Bosh a la cabeza, publicaron una fotografía en las redes sociales en la que todos los jugadores lucían una sudadera con capucha con el lema “Todos somos Trayvon Martin”, un joven afroamericano abatido a tiros por un policía de raza blanca que alegó como motivo para ello que el joven llevaba capucha y no se lograba identificar con claridad su cara.

Luego, en diciembre de 2014, varias figuras de la NBA secundaron un gesto iniciado por Derrick Rose, guardia de los Chicago Bulls, quien apareció durante la ronda de calentamiento de un partido oficial con una camiseta en la que podía leerse la frase “I can’t breathe”, “No puedo respirar”, el grito de auxilio que lanzó otro afroamericano, Eric Garner, que murió en julio de ese mismo año después de que un agente de policía le hiciera una llave de presa tras ser arrestado por vender cigarrillos sueltos libres de impuestos y que generó una ola de violencia y manifestaciones en los Estados Unidos ante la decisión de los tribunales de dejar en libertad sin cargos al policía acusado de los hechos.

Poco después, durante los playoffs de esa temporada y en solidaridad con los Clippers de Los Ángeles, los equipos que llegaron a las finales de la NBA usaron medias negras en protesta con los presuntos comentarios racistas de Donald Sterling, dueño de ese equipo. Además, un día después de que se divulgara una grabación en que presuntamente se escuchaba a Sterling haciendo esos comentarios racistas, los jugadores usaron las camisetas al revés para esconder el logo de los Clippers.

Finalmente, hace un par de meses, durante la premiación de los ESPY Carmelo Anthony, Chris Paul, Dwyane Wade y LeBron James utilizaron el escenario. Los cuatro jugadores se expresaron en contra de la violencia por armas de fuego y los asesinatos de afroamericanos inocentes en manos de policías.

Todas estas manifestaciones demuestran que el mundo del deporte está cada vez más involucrado con lo que pasa con la sociedad, más en un país como Estados Unidos que ha demostrado ser un potencia deportiva a lo largo de su historia. Está claro que los deportistas también pueden triunfar sin recibir trofeos, dinero o medallas a cambio. En estos casos, el premio para ellos es el de ser verdaderos ejemplos para la nuevas generaciones que los ven como ídolos y figuras a seguir.

Eventos

You May Like