Filadelfia, las tres generaciones de un gran equipo

Corría el año 2004 y nuestra ciudad se caracterizaba por tener actividades deportivas solo los fines de semana y las ligas de fútbol más poderosas, se jactaban de tener el mejor nivel competitivo, la mayor cantidad de equipos y de otorgar los mejores premios, a los que se coronaran campeones de esa temporada. Un domingo por la mañana, en el viejo Freedom Park mientras se estaba disputando la primera fecha de la Liga UMCAF, apareció a inscribirse un grupo de muchachos los cuales se hacían llamar Club Deportivo Filadelfia. Por aquellos días, era común que se formaran equipos de fútbol, los cuales usaban el nombre de algún club profesional, cosa que no garantizaba su continuidad ya que así como comenzaban, desaparecían en la temporada siguiente. Cuando jugaron sus primeros partidos, comprobaron que El Filadelfia venía con intenciones de sobrevivir, en medio de tantas escuadras de renombre local y regional que representaban a nuestra ciudad en torneos de gran categoría.

En el comienzo, al borde del campo, Luis Alfaro (padre) daba instrucciones a sus dirigidos, que dejaban hasta el último aliento para quedarse con los tres puntos de un partido que se presentaba muy difícil, al final del primer tiempo. En la cancha, Henry metía pelotazos profundos para las corridas imparables de Wilson en el frente del ataque, en la portería Luis tapaba todo lo que le tiraban, volando de palo a palo y dando tremenda seguridad al resto del cuadro.

Diez años después, muchos de aquellos equipos que se formaron al mismo tiempo que El Filadelfia no sobrevivieron a la crisis del 2008 o quizá, a los altos costos de mantener un equipo amateur, sin que éste generara ganancia alguna.

Una década más tarde, encontramos a papá Luis haciendo lo mismo pero ahora con algunas canas en su cabellera y muchos nietos que le han regalado sus hijos.

“Recuerdo que cuando decidimos formar el equipo, primero hicimos una reunión familiar para unificar ideas”, dice Alfaro y agrega, “en la temporada anterior Luis jugaba en El Latin United y Wilson en El Adet, entonces decidimos que no podíamos seguir divididos”, dijo.

“Nuestro primer uniforme fue el de la Selección Argentina y nos costó 600 dólares; antes de usarlo, le hicimos imprimir un logo amarillo que decía ‘Sonríe, Dios te ama’”dijo Alfaro. Luego su hijo Wilson agregó, “con el Filadelfia salimos campeones en el 2011, esa misma temporada, terminé como goleador de la liga con 23 goles”, a lo que Luis dice, “el 85% del equipo es catracho pero también tenemos 1 mexicano, 1 colombiano, 1 ruso y 3 salvadoreños”. Para terminar, nos explicó de dónde habían sacado el nombre del equipo y dijo, “Filadelfia es un nombre bíblico que significa fidelidad y se lo puede encontrar en Apocalipsis 3, versículo 7”, puntualizó.

Al final y luego de posar para la foto, las tres generaciones Alfaro, se alejaron del campo de juego, con la alegría de haber conseguido los tres puntos, que los mantiene en tercer lugar de la tabla de posiciones de la liga.

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