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Los Raiders deberían cortar lazos con Antonio Brown

Donde sea que la verdad se encuentre dentro del caldero plateado y negro de tonterías creado por los Raiders que negocian con el receptor abierto Antonio Brown, la conclusión debería ser obvia.

Ya sea que aún quiera jugar para ellos o no, ya sea una plan orquestado por el entrenador Jon Gruden para despedir al jugador y su masivo contrato, es hora de cortar el cordón proverbial.

Los Raiders deben retirarse de los asuntos de Antonio Brown.

Olvídate de tocar madera si estás de acuerdo, mejor intenta martillar en cemento.

Pero la mayoría no lo hará, es un jugador increíble después de todo.

Es tal talento que convenció a los Raiders de mirar más allá de la naturaleza de diva de Brown y la tendencia a crear conflictos en los vestidores cuando enviaron selecciones de tercera y quinta ronda en su lugar a los Steelers en marzo, selecciones que obtuvieron un lugar en la alineación de Pittsburgh, por cierto.

Tal talento que los Raiders alteraron el contrato de tres años de Brown a un nuevo acuerdo que incluía 30.125 millones de dólares en dinero garantizado; tal talento que soportaron sus quejas de dos cascos y se mantuvo alejado del equipo durante grandes partes del campo de entrenamiento.

Incluso podrían permanecer en ese curso ahora, en medio de los informes del jueves de que Brown sería suspendido después de entablar un acalorado altercado con el gerente general Mike Mayock un día antes.

No deberían. Cualquier cosa que pueda afectar las relaciones públicas en caso de que los Raiders despidan a Brown (dado que no son más que espectadores inocentes en toda esta innecesaria bufonada) no es nada comparado con los problemas continuos que surgirán si lo retienen.

Piénsalo. El tipo aún no ha jugado ni un solo juego para los Raiders.

¿Y crees que de la noche a la mañana se convertirá en el mejor jugador del equipo echándole todas las ganas?

No, nada cambiará.

Brown no está cambiando. Se está autodestruyendo ante los ojos de un equipo que conocía sus tendencias tontas cuando intercambiaba por él y, sin embargo, continuó apoyándolo a través de comentarios de Gruden y sus compañeros de equipo en todo el campamento.

“No creo que Antonio Brown sea una distracción”, expresó Gruden el 20 de agosto. “No han habido distracciones. Si ven que el equipo está distraído, no estoy de acuerdo con eso”.

Wow. Sin ninguna amenaza de repercusión real como esa, no es de extrañarse que Brown se creyera intocable.

¿Pero qué mensaje estaba enviando al estallar en redes sociales esta semana publicando una copia de una carta del equipo informándole de una multa de 13 mil 950 dólares por faltar a un recorrido y declarando que previamente había sido multado con 40 mil dólares por faltar al campamento el 18 de agosto?

¿Por qué alguien que realmente quiere competir para un equipo haría público tal aviso solo unos días antes de la apertura de la temporada, agregando sus propias palabras de: “Cuando tu propio equipo quiere odiar pero ya no hay forma de detenerme. Todos tuvieron que pagar este año, así que lo aclaramos”.

¿Por qué volvería a ser una distracción con respecto a una carta bastante estándar conocida solo por el equipo, su agente y él mismo sobre multas que a menudo ni siquiera se cobran?

¿Son esas las acciones de alguien que quiere ser un Raider?

A otros equipos de la NFL les ha ido peor por emplear a jugadores estrella cuyas transgresiones fueron peores que las de Brown, pero también es cierto que al suspenderlo por conducta perjudicial, los Raiders podrían ahorrarse algunos o todos los 30 millones de dólares garantizados.

Podrían cortarlo en este punto sin sufrir un golpe salarial serio.

Aún así, los Raiders comparten gran parte de la culpa aquí. Cambiaron por él y le aventaron fajes de dinero en efectivo, con pleno conocimiento de sus problemas fuera del campo en Pittsburgh.

Que ahora lo liberen potencialmente no debería absolverlos de tal culpabilidad.

Pero la lista también es joven. Hay 18 novatos incluidos los del escuadrón de prácticas que ya portan el uniforme de los Raiders. Gruden y Mayock obviamente se están abriendo camino de cierta manera.

¿De qué sirve mantener el descontento de una superestrella que seguramente continuará causando más y más drama?

Brown es excelente para el Salón de la Fama cuando corre con el balón, pero no está jugando solo.

No estoy seguro de lo que harán los Raiders, pero nunca descarto el hambre de una franquicia por presentar tal talento.

Deberían cortar el cordón, seguir adelante y salir de los asuntos de Antonio Brown.

Para aquellos que están de acuerdo, simplemente no contengan la respiración ni toquen madera todavía.

Es la NFL, donde las segundas oportunidades (y a veces la tercera, la cuarta y la décima) son tan importantes en la cultura como las líneas de apuestas.

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