¡México lindo y querido!

Que digan que estoy dormido, y que me entierren aquí, México lindo y querido, si muero lejos de ti.

Con esta tradicional canción del género ranchero y mariachi, dio inicio la exquisita presentación del mariachi Acero en el Centro Cultural Winchester, el viernes 18, ante un numeroso grupo de gente que gusta de la música tradicional mexicana.

Irma Varela destacó a El Tiempo que “esa canción me hace llorar de nostalgia, sin duda, el compositor moreliano Chucho Monge sintetiza el orgullo que sentimos los nacidos en el país azteca y que, por azares de la vida, vivimos fuera de nuestra tierra natal”.

El concierto fue el arranque de la gira que el mariachi Acero, inicia por varias ciudades de los Estados Unidos y fue apoyado por el departamento de Parques y Recreación del Condado Clark.

La noche mexicana forma parte de un proyecto capitalizado con recursos de una partida presupuestal del Consejo de Artes de Nevada, una división del departamento de Asuntos Culturales y agencias federales.

El mariachi Acero, que es dirigido por el maestro Erik Ramírez, se constituye de jóvenes egresados de escuelas públicas del valle, como la preparatoria Rancho y Monaco Middle School, así como la escuela primaria Fay Herron.

Con 11 elementos, tocando los instrumentos típicos del género, los jóvenes mostraron la destreza que han adquirido en el aprendizaje de la música con la que crecieron sus padres. Destaca la presencia de una mujer en la alineación: Yayré Ramírez, quien ejecuta el harpa con singular maestría.

Precisamente Ramírez conversó con El Tiempo al finalizar el concierto y explicó que “agradezco mucho a mis padres por el apoyo y porque respetan mis decisiones de estudiar música. A los jóvenes les pido que abran su mente y permitan conocer la música de mariachi, es parte de nuestra cultura, de nuestra esencia”.

La música es un refugio, una manera de estar ocupada y alejada de malas influencias, acotó Ramírez.

Nora, oriunda de Durango, Durango y Eddie Ramírez, nacido en Chihuahua, son los padres de la joven, que por cierto se presentó a una semana de haber sido operada de sus rodillas, para corregirle una distención de tejido.

Yayré sigue los pasos de su hermana mayor Yomira Ramírez (22 años de edad), quien empezó con la educación de mariachi en la preparatoria, ahora esta reclutada dando su servicio en la Fuerza Aérea.

“Para los 15 años de la joven, ella pidió que le dieran dinero, no fiesta, porque deseaba reunir lo suficiente para comprarse un harpa, que ya le están terminando en Ocotlán, Jalisco, México”, manifestaron sus orgullosos padres, agregando que “la inversión también debe hacerse en la afinación, limpieza y otros cuidados. La joven todavía estudia en Rancho High School, pero también participa del mariachi Acero en sus giras.”

Yayré Ramírez ya recibió una beca de parte de una universidad en Arizona, donde estudiará música en nivel superior.

Ha sido invitada por el mariachi Sol de México y otras instituciones, pero ella le guarda profunda fidelidad y lealtad al Acero, que le permite seguir aprendiendo los secretos de la música tradicional mexicana.

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