Se presenta libro de Showgirls de Las Vegas

La tradición de Folies Bergere o mejor conocidas como Showgirls de Las Vegas, fue llevada a las páginas de un libro, escrito y que recapitula historias de las chicas que por años presentaron el espectáculo emblemático de Las Vegas en el hotel Tropicana, mismo que fue cancelado el 28 de marzo del año 2009.

Antes, vale la pena compartir la definición, o el significado de una showgirl para que nuestros lectores comprendan el importante y destacado rol que desempeñaron en la proyección de esta ciudad a nivel mundial. Una Showgirl es una bailarina o intérprete en un espectáculo de teatro destinado a mostrar los atributos físicos de la intérprete, por lo general por medio de ropa reveladora. Showgirls se asocian a menudo con la música y la danza y el término se aplica a veces a una modelos o demostradoras empleadas en ferias y demostraciones comerciales, muy comunes en Las Vegas.

Karan Feder, escritora de un interesante libro, comentó que, al cancelar el espectáculo (específicamente el Folies Berguére que se presentó en el Tripicana), “fue el fin de una era en Las Vegas”, el sábado 19 de enero, para la presentación de su libro en la biblioteca del Condado, localizada al este de Maryland Parway y Flamingo, organizó un panel con miembros del espectáculo en distintas épocas, desde 1959 hasta más recientemente el 2007, ya que estas presentaciones duraron por medio siglo.

Dicho espectáculo daba empleo a 80 personas, incluyendo a las damas que hacían los bailes, su primera presentación fue el 24 de diciembre de 1959. Aquellas mujeres median cerca de los 6 pies de estatura y debían de pesar 115 libras, si sobrepasaban esa cantidad se les entregaba una advertencia por escrito.

Courtney Perna, fue parte del espectáculo del 2001 al 2003, ella estaba consciente “que podía perder el trabajo” por una libra de exceso. “Lo que no sabían los gerentes es que una falta en un baile de can-can, es más pesada que las propias bailarinas, y hay que levantarla a patadas por 10 minutos”, dijo la bailarina.

“El suelo de concreto, afecta directamente a rodillas y espalda, hacer bailes y destrezas en tacones era parte de los entrenamientos, nadie durante el show usaba calzado plano, hoy pienso como era posible que hiciera todo eso”, comentó la retirada del entretenimiento Courtney Perna.

Por supuesto que los trajes eran, además de sus portadas, protagonistas en los espectáculos, “el traje es la imagen de Las Vegas, es un ícono, las ves con el gobernador o con la alcaldesa en cada fotografía, en la cultura se está perdiendo y parece que es algo antiguo kitsch, pero siempre ha habido bajas y pienso que pronto volverán a su esplendor”, comentó por otro lado la escritora Feder.

Había pelucas de hasta 4 pies de altura, incluyendo el tradicional adorno de plumas, la elaborada vestimenta, a pesar de cubrir lo mínimo del cuerpo, eran importados de París, Francia, ciudad donde se originó este espectáculo, y que en su momento fue el más visto en Europa, por lo que El Tropicana decidió traerlo a Las Vegas, sin saber que se convertiría en parte de la historia.

El señor Sal Angelica, fue parte del espectáculo desde 1967, él no está de acuerdo con que el traje sea utilizado por muchachas que se fotografían con turistas en las aceras del Strip, “el traje es un glamour, es parte de una cultura e historia, estas chicas cobran con tarifas, a pesar que debería ser propinas, esto no es Las Vegas, nos da mala imagen”.

Luego de cerrar el telón por siempre, alguien como Nancy Kist, quien laboró en Folies Bergere de 1977 a 1990, encontró trabajo en el Servicio Postal, Jen Flood, también Showgirl, actualmente trabaja en el Smith Center en el área de mercadotecnia, y otras más se hicieron cocteleras en distintos casinos. Se puede leer en libro que puede ser consulado en las bibliotecas.

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