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CSN cambia el nombre de un curso de veterinaria para reflejar el crecimiento del sector

Cuando los tiburones en Mandalay Bay necesitan atención médica, la primer persona en acudir podría ser un estudiante de la Universidad del Sur de Nevada (College of Southern Nevada, o CSN).

Una vez conocidos como técnicos veterinarios, estos estudiantes ahora están en camino de convertirse en enfermeros veterinarios a medida que CSN se une a otras instituciones en todo el país en un esfuerzo por definir y expandir la profesión.

Este año, el nombre del programa se cambió para reflejar mejor lo que los estudiantes harán después de graduarse, según Dennis Olsen, un cirujano veterinario y el jefe del programa de CSN. Cargados ​​no solo en realizar exámenes iniciales, sino también de cepillar dientes, cortar uñas y tomar sangre, los enfermeros veterinarios hacen tanto (o tal vez incluso más) que los enfermeros hacen por los humanos, detalló Olsen.

“Los médicos hacen tres cosas: cirugías, diagnóstico de enfermedades y prescripción de medicamentos. Los enfermeros hacen todo lo demás”, expuso Olsen. “Pero cuando escuchas la palabra ‘tecnología’, piensas que es alguien vendrá a reparar tu computadora”.

El programa de dos años de CSN es uno de los únicos dos programas públicos de este tipo en Nevada, y la escuela hermana Truckee Meadows Community College ofrece el otro. Los estudiantes que completan el programa realizan un examen nacional y una prueba de licencia estatal antes de comenzar a trabajar.

Es en estas pruebas estatales que la Asociación Nacional de Técnicos Veterinarios en Estados Unidos está presionando para mayor uniformidad, la organización espera crear un solo título, enfermero veterinario registrado, con sus propios requisitos de acreditación y deberes definidos, que actualmente pueden variar ampliamente según el estado, según la Asociación Americana de Medicina Veterinaria.

En Nevada, los dos programas no pueden satisfacer la demanda de profesionales calificados, según Aubree Englert, profesora del programa en CSN y enfermera veterinaria.

Tanto los millennials amantes de las mascotas como sus padres que anidan vacíos están detrás de la demanda de cuidado de animales de alta calidad, que incluye enfermeros veterinarios capacitados, que a menudo son el primer punto de contacto entre una clínica y sus clientes. También existe una gran demanda de atención especializada, como tomografías computarizadas, que podría haber sido impensable para las mascotas hace décadas, destacó Englert.

“A medida que las personas se cuidan mejor a sí mismas, también cuidan mejor a sus animales”, incluyó Englert.

En CSN, los estudiantes aprenden en el aula y ven pacientes de la vida real en una clínica en funcionamiento que atiende a las mascotas de los miembros de la comunidad del campus, así como a animales de organizaciones de rescate locales.

Los gatos, perros, caballos y vacas son los pacientes más comunes, pero los estudiantes también cuidan de una pitón residente llamada Ruby y una guacamaya azul y oro llamada Lulú. El mismo Olsen realizó una cirugía en una tarántula, un wallaby con una pierna rota y una serpiente artista llamada Mr. Squeeze.

Para la estudiante de primer año Jessica Davis, el programa es el sueño de su yo de tres años hecho realidad. Después de CSN, le gustaría trabajar como enfermera veterinaria mientras busca más educación para convertirse en veterinaria, y luego trabajar para Veterinarios sin Fronteras.

“Quiero aprovechar lo que CSN ofrece”, concluyó Davis.

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