Bolden Little League sigue siendo un éxito en Las Vegas

Con gorras de béisbol presionadas sobre sus pechos, 160 jóvenes jugadores de béisbol se pararon en los jardines el sábado por la mañana, escuchando el himno nacional y esperando pacientemente el inicio de la segunda temporada de la Liga de Bolden.

Momentos después, el alguacil del condado de Clark: Joe Lombardo, realizó el primer lanzamiento en el parque Doolittle y gritó: “¡Jueguen!”. Los niños, con edades comprendidas entre los 4 y los 12 años, ocuparon los dugouts de los diamantes cerca de Lake Mead Boulevard y la calle J.

“Es importante para nosotros involucrarnos con la comunidad al margen de la aplicación de la ley tradicional”, señaló Lombardo, un patrocinador de los Bulldogs. “Esto es un deber comunitario”.

El capitán de homicidios Robert Plummer, ex capitán del Comando del Área de Bolden, se acercó a Mario Barlanga cuando supervisó el área y preguntó qué podría hacer el Departamento de Policía para construir una mejor relación con la comunidad.

“Él dijo: ‘Trae una pelota de béisbol’”, respondió Plummer. “Soy deportista, así que me pareció algo muy simple de hacer”.

La cantidad de equipos en la liga saltó de cinco equipos en 2017 a 11 este año, reportó Plummer. Cada equipo tiene al menos un oficial de policía como entrenador.

“En este grupo de edad, si somos capaces de tratar con ellos e interactuar con ellos en el nivel correcto, podemos tener una influencia duradera”, señaló. “Esta es la edad que queremos alcanzar para mostrarles, la policía no es mala gente, la policía es tu amiga”.

El oficial Dave Shives, a quien los niños conocen como “Entrenador Dave”, destacó que el programa forma parte de un programa de tutoría de un año, la Liga Atlética de la Policía o PAL, en el que los oficiales enseñan a los niños sobre temas como el acoso y la importancia de la estabilidad financiera, y ser un líder en la comunidad,

“Mis hijos me llamaron durante toda la temporada baja, y me preguntaron: ‘¿Cuándo comienza el béisbol?’”, detalló Shives.

Dijo que la liga genera confianza entre oficiales y niños, y que, a su vez, ayuda a sus esfuerzos policiales en el área.

Mario Berlanga, quien asistió a la escuela secundaria con Lombardo, es propietario del popular Mario’s Westside Market y nació y se crió en Marble Manor, en la misma calle que Doolittle Field.

“Si quieren evitar que los niños tengan problemas, entonces tienen que darles algo que hacer”, expresó Berlanga.

“El año pasado, cuando comenzamos, los niños estaban un poco indecisos, pero al final de la temporada bromeaban con los entrenadores y les regalaban choca los cinco y los oficiales les dejaban probarse sus chalecos”, relató. “Cosas como esa los une, y lo recordarán”.

Berlanga dijo que un oficial que entrenó en la liga del año pasado respondió a una llamada de violencia doméstica en el complejo de apartamentos detrás de Doolittle Field luego de que terminara la temporada.

“Y llegan y abren la puerta: era uno de los niños del oficial del equipo”, mencionó Berlanga.

El oficial llevó al niño a su patrulla y lo dejó jugar con las luces para ayudar a calmarlo.

“El alivio en la cara del niño cuando vio a alguien amigable que él conocía, hizo que el niño se sintiera mucho mejor”, señaló Berlanga.

La mayoría de las ligas menores cuestan entre $90 y $110 por jugador, una tarifa demasiado alta para muchos que viven en el área de Bolden, que incluye la comunidad histórica de Westside.

Berlanga, los oficiales de la Policía Metropolitana, el alguacil, el Departamento de Bomberos de Las Vegas y patrocinadores como Anthem Blue Cross Blue Shield recaudaron donaciones para uniformes y equipos para que los niños de la comunidad predominantemente afroamericanos pudieran jugar gratis.

Orlena Brown, de 43 años, cuyo hijo de 12 años, Charles Freeman, juega en los Bulldogs, aprendió sobre la liga de un pariente que trabaja en Mario’s. Sin la liga, dijo, poner a su hijo en el béisbol no sería asequible.

“A él le gusta, le da algo que hacer en lugar de meterse en problemas”, puntualizó “Ellos lo esperan ansiosamente”. Todos tienen la oportunidad de jugar, sé que mi hijo siempre está entusiasmado con la práctica”.

El año pasado, agregó, los entrenadores usaron su propio dinero para llevar a los niños a un juego de los Dodgers de Los Ángeles en California y a una celebración de las Pequeñas Ligas en el Circus Circus.

El dinero no debería ser una barrera para los niños que quieren jugar, dijo el oficial Richard Burrus, entrenador asistente del equipo Rockies.

“Muchos de nuestros jugadores pueden no tener fondos así que, como entrenadores, hemos estado juntando fondos y dinero y ayudamos donde se necesita ayuda: paseos, comida, práctica, lo que sea necesario”.

Marquis Alexis, un jugador Bulldogs de 9 años con un fuerte brazo izquierdo, disfruta lanzando y haciendo amigos.

“Mi parte favorita de que me gusta el béisbol es conseguir jonrones”, comentó.

Rashawnda Cisneros, de 26 años, dijo que está agradecida de que la liga y los entrenadores mantengan a su hija de 10 años, Jazmine, concentrada en lo que es importante, la educación, y que enseñe su espíritu deportivo y su vínculo de equipo.

“Muestra a la comunidad que no son malas personas”, indicó Cisneros. “La policía está usando el tiempo devolviendo a su comunidad e hijos porque quieren verlos triunfar y hacerlo mejor.

“Incluso mi hijo después de estar aquí me ha dicho: ‘Mami, quiero ser policía’”, dijo sobre su hijo de 5 años Josue Jr. “Esas son las cosas que quiero escuchar”.

 

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