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CNTE: alas para los alacranes

Ya van más de 50 días de plantón de la CNTE en el Monumento a la Revolución y es la hora que las autoridades federales no nos dicen qué están negociando con un grupo cuyos líderes tienen, todos, órdenes de aprehensión.

Se están negociando asuntos que públicamente son desconocidos, con prófugos de la justicia.

Parece inconcebible que al calor del boicot que han realizado contra la única reforma que ha tenido el respaldo de las tres grandes fuerzas políticas, la reforma educativa, el gobierno siga negociando con la Coordinadora algo que la población desconoce.

Dos cosas quedan claras. Uno: no están negociando que los maestros regresen a dar clases y liberen el espacio urbano de los capitalinos, porque el resultado ha sido contrario: aquí siguen y vienen más.

Y dos: están negociando la ley con un grupo de prófugos.

A los maestros que están en rebeldía contra la reforma educativa, les han dado dinero a manos llenas para ampliar su movimiento y financiar sus actividades delictivas.

Cierran comercios, bloquean carreteras, impiden el funcionamiento de las casetas de peaje, golpean a comerciantes, secuestran autobuses e impiden a los capitalinos el derecho al libre tránsito y a llevar una vida urbana con cierta normalidad.

Los afectados son cientos de miles. Y las pérdidas económicas por la presencia de los maestros en el DF son millonarias.

¿Qué negocian los miembros de la CNTE con la Secretaría de Gobernación? ¿Qué negocian con el Gobierno del Distrito Federal?

Negocian su expansión, y van ganando. Negocian la ley, y van ganando.

La Coordinadora ya tiene presencia en 20 estados. Y no quiere la reforma educativa.

Se negocia con ella la no aplicación, en los hechos, de esa ley.

En Oaxaca, Michoacán y Guerrero la evaluación de docentes y la expulsión de los maestros faltistas no van a pasar. Y con estas negociaciones el número de estados en que los maestros impedirán su aplicación va a crecer.

Ojalá el gobierno federal tenga mejor información y no sea así, pero lo que se ve es un cúmulo de incentivos para que los maestros sigan en plantón en el DF y tengan en un puño a gobiernos estatales.

En julio pasado, en pleno paro de maestros de Michoacán, el secretario de Finanzas del estado informó que le entregó a la sección 18 de la CNTE 200 millones de pesos para repartirlos entre los maestros huelguistas.

Agua se les hace la boca a los maestros de otros estados, que también quieren que les den 200 millones. ¿Por qué no?

Es el premio a ser violentos, irresponsables y pendencieros. Les regalan dinero.

Y el riesgo es que cuando se quiera revertir la situación, tal vez ya sea demasiado tarde. La CNTE se comerá al SNTE y no habrá, en la práctica, reforma educativa.

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