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Conductor de autobús escolar no enfrentará cargos por accidente en North Las Vegas

Un conductor de autobús escolar que fue despedido por tener alcohol en su sistema no enfrentará cargos criminales, confirmó el Distrito Escolar del Condado de Clark.

William Hoiland conducía el autobús escolar con unos 45 estudiantes abordo hacia la Escuela Secundaria Cram el 29 de abril cuando su autobús se enganchó con una palmera, chocando su espejo lateral derecho en la intersección de Scott Robinson Boulevard y Lone Mountain Road en North Las Vegas. Ningún otro vehículo estuvo involucrado y ningún estudiante resultó herido, dijo el distrito escolar.

Los intentos de contactar a Hoiland para comentar no tuvieron éxito.

No está claro si los padres fueron notificados. Un autobús de reemplazo y otro conductor fueron convocados para trasladar a los estudiantes de Cram.

En el momento del accidente de las 7:45 a.m., se notificó a la policía escolar, pero unos 30 minutos más tarde, un investigador de transporte del distrito escolar le reportó a un oficial que todavía estaba en camino, que la presencia de la policía escolar no era necesaria, señalando que la escena estaba bajo control y que los estudiantes estaban bien, reveló el distrito.

Casi tres horas más tarde, la policía escolar fue convocada al patio de autobuses del valle noroeste del distrito porque Hoiland había dado positivo en pruebas de alcohol después del accidente, notificó el distrito escolar.

A las 9:58 a.m., la muestra de aliento inicial de Hoiland indicó que tenía un nivel de alcohol en la sangre de 0.042 por ciento. A las 10:15 a.m., una segunda prueba mostró 0.035 por ciento. El dispositivo de prueba “no cumplía con los requisitos de una prueba de aliento probatoria”, confirmó el distrito escolar en una declaración.

El límite legal para los conductores en Nevada es de 0.08 por ciento. Pero el distrito escolar opera bajo una política de tolerancia cero para las drogas y el alcohol.

“Hoiland no fue puesto bajo arresto por conducir intoxicado porque la causa probable ya no existía”, continuó la declaración. “Los oficiales tienen dos horas desde el momento del accidente donde el conductor estaba en control físico del vehículo para investigar, incluida una prueba de sobriedad, transporte del sujeto y la obtención de dos muestras de pruebas de aliento”.

Dado que el accidente ocurrió a las 7:45 a.m., la causa probable “dejó de existir” a las 9:45 a.m., 13 minutos antes de que Hoiland presentara su primera muestra de aliento.

“Es extremadamente difícil para un oficial, por no hablar de un ciudadano típico, identificar la intoxicación en un nivel tan bajo”, aseveró el distrito escolar.

Hoiland fue despedido ese día pero no arrestado. El director del área de autobuses preguntó si la policía escolar consideraría otros cargos criminales, “pero como no había pruebas admisibles, la policía no pudo recomendar ningún cargo”, manifestó el distrito escolar.

La semana del accidente, el distrito escolar anunció que dos conductores de autobuses habían sido despedidos luego de dar positivo por alcohol, pero se negaron a nombrar a los conductores.

A través de los registros de la corte y la cárcel, el Las Vegas Review-Journal pudo identificar a la primera conductora como Tasianna Caver, de 28. Ella enfrenta un cargo de conducción bajo la influencia de tóxicos y un cargo por no haber prestado toda su atención mientras conducía después de golpear la parte trasera de un un automóvil el 26 de abril, mientras estaba en camino a recoger estudiantes.

Nadie resultó herido, pero Caver contaba con tres veces el límite legal de alcohol en su sistema, dijo el distrito escolar. Ella había trabajado como conductora de autobuses desde mayo de 2016 y renunció el 2 de mayo.

Después de repetidas consultas del periódico, el distrito escolar reveló la identidad del otro conductor.

Hoiland era un empleado a prueba en el momento del incidente del 29 de abril, notificó el distrito escolar. Trabajaba como conductor desde el 22 de enero de 2018.

Ambos incidentes de autobús se produjeron en un momento en que el distrito escolar se enfrenta a una escasez de conductores de autobuses con licencia, exacerbados por la baja moral de los empleados. En cualquier día, las tasas de ausencia de los conductores oscilan entre aproximadamente el 9 y el 12 por ciento, lo que contribuye a que los autobuses lleguen tarde y, por ende, que los estudiantes que lleguen tarde a clases constantemente, informó el Review-Journal.

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