Drama de una Quinceañera

Los quince años son el momento más anhelado de las jovencitas. La mayoría de las veces las preparaciones empiezan con un año de anterioridad e involucra a toda la familia de la niña.

La tradición que ha pasado de generación en generación, desde la época de antaño, sigue vigente en nuestra sociedad, involucrando todas las tradiciones que envuelven las raíces hispanas, pero al mismo tiempo, añadiéndole otras ideas contemporáneas.

No obstante, todo lo que se ve y se experimenta durante ese año de preparación para finalmente llegar a la hermosa celebración, cuyos componentes principales son el glamour, belleza y elegancia, no es como parece. El periódico El Tiempo, mediante una investigación editorial, se dio la tarea de conocer el otro lado de la celebración de las Quinceañeras. Aquella historia que muchos se reúsan a contar pero se obligan a vivir, por el hecho de querer cumplirle el sueño a sus hijas, o simplemente por vivir ese sueño reprimido mediante las jovencitas que están a punto de cumplir sus quince años.

La historia de Julieta Ramírez

La planeación de los quince años de Julieta comenzó en diciembre del año 2013. A sus 14 años de edad Julieta Ramírez, estaba por cumplir sus XV años, y tanto la joven como toda su familia estaban envueltos en los preparativos para la gran celebración, su fiesta de quince años. Estoy en la escuela intermedia – middle school – y la mayoría de mis compañeras también están preparando su quinceañera,” dijo Julieta en una entrevista exclusiva con el periódico El Tiempo.

Según cuenta la joven, uno de los pasos primordiales de la fiesta, es la selección del vestido “que es largo y vaporoso es una creación única, son los que están de moda, pero también me haré cargo de elegir los que serán mis acompañantes (damas y chambelanes). Los colores deberán ir de acuerdo con todos los adornos que se lucirán en el salón de fiestas, que es para 200 invitados. Mi tía Dolores hermana de mi mamá, será mi madrina de vestido”, cuenta Julieta. La madrina del vestido, es la persona encargada de pagar por los costos del mismo. Regularmente, las fiestas de quince cuentan con varios madrinas o padrinos para los requerimientos de la fiesta. La quinceañera es la encargada de elegirlos, y es considerado un honor, dentro de la tradición quinceañera.

En este caso, Dolores, fue elegida como madrina del vestido, y por ende, tiene derecho a opinar sobre el vestido, sea su modelo, color o incluso el precio del mismo. “La verdad me molesta que quiera opinar tanto; que si este color te queda bien, que no tan escotado, que el azul resalta el color de tus ojos, pero mejor el rosado que es el clásico”, de verdad como fastidia, comenta la joven, mientas cuenta como ha sido la selección tan sólo de su vestido.

En medio de la conversación, Julieta se emociona, y pasa a hablar sobre su peinado y maquillaje que según ella, juegan un rol fundamental en la celebración. “Luciré una tiara en la cabeza con muchos accesorios y piedras brillantes. Quiero darle un súper dramatismo a mi mirada con la nueva tendencia smokey eyes, realzarán mi belleza natural. Mis damas por supuesto, vestirán de forma más sencilla porque obvio que yo seré el centro de atención”, dice Julieta sin ningún reparo. Hasta el momento la joven de tan sólo 14 años de edad, tan solo se enfoca en los detalles de cómo lucirá, sin pensar en el costo que todos estos tendrán.

“¡Wow! la limosina no puede faltar. Un paseo por el Strip, mis fotos y el video en el Hotel y Casino Bellagio pero de buena calidad, porque será el recuerdo para toda la vida”, dice Julieta con gran emoción.

La joven que no se percata aún del gran esfuerzo que sus padres han hecho para financiar esta costosa celebración, se deja llevar por la emoción del momento, y continúa diciendo que la comida es realmente importante, sin embargo, es su mamá, Alicia y su madrina, quienes se encuentran a cargo de elegir el menú adecuado, “será un punto a mi favor. Debe ser una comida deliciosa y que se adapte al paladar de mis familiares y amigos, también quiero poner una mesa con bocadillos y otra de dulces, “OMG” tantas cosas, además la mesa para el pastel,” piensa en voz alta Julieta, imaginando cómo será.

“La música: eso sí, tiene que ser una buena música. Mi papá se está encargando de que haya un buen sonido. Lo fundamental es que tienen que sonar las mejores canciones ese día, las más populares pero aún no sé qué será mejor un grupo musical o banda o el DJ. Muchachos échenle ganas, sacaré a quien se equivoque en la coreografía, juro que lo haré”, exclamó Julieta en medio de un ensayo.

La joven que por más de seis meses se ha dejado llevar precisamente por el glamour y la elegancia no se ha percatado de los más de 10,000 mil dólares que sus padres con gran esfuerzo han gastado en la costosa celebración, entre las vestimentas, la iglesia (la familia pertenece a la religión católica), las flores, el banquete, maestro de vals, recuerdos, entre otros. “En realidad no sé cuánto dinero se han gastado. Mi mamá es la que lleva las cuentas, pero creo que se sobrepasó el límite del presupuesto inicial, porque ya papá le dijo: “Ni un dólar más Alicia”. Mi mamá sólo se dio la media vuelta y gritó desde su recamara: “quieres amargarnos todo, no tires a la basura todo lo que hemos hecho, le vas arruinar la fiesta a tu hija”, comentó la joven al periódico El Tiempo.

El tiempo pasó, los preparativos siguieron y los gastos incrementaban. A medida que transcurrían los días y la fecha se acercaba, los problemas seguían escalando. En este caso, aun cuando las discusiones y peleas seguían en el núcleo familiar de Julieta por los altos costos de la celebración, todavía no se imaginaban lo peor.

Alicia madre de la quinceañera llegó hace 18 años a los Estados Unidos, en busca de un mejor futuro desde Guatemala. En este país conoció a Juan y se casaron. Han trabajado, luchado y con el deseo más grande de poder celebrarle su fiesta de quince a su primogénita, pero ese sueño ha sido interrumpido y no se sabe si se haga realidad.

Los miles de dólares que fueron invertidos para la celebración de Julieta, ahora quisieran recuperarlos porque los necesitan, de urgencia ya que Alicia ha sido detenida por oficiales de ICE.

Antes del detenimiento de Alicia, Juan había tomado la decisión de cancelar la fiesta por las múltiples deudas que le ocasionó los excesos de Alicia y Julieta.Hoy en día el futuro de Alicia y su familia es incierto.

No sólo por las múltiples deudas de miles de dorales invertidos en la fiesta de Julieta, sino por la situación legal de la familia.

Julio 2014. “Julieta, aunque no esté presente en tu fiesta, recuerda que te quiero mucho” –tu mama-.

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