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Censo 2020: dinero, poder y respeto

Nuevos informes del Instituto Urbano y otras agencias, pronostican un recuento insuficiente de grupos minoritarios en el Censo que se llevará a cabo el próximo año. Por tal motivo, Beth Lynk, directora de campaña del Censo 2020, moderó un foro –teleconferencia- organizado por The Leadership Conference Education Fund, para actualizarse sobre los desafíos y estrategias clave, para abordar la problemática que afecta a grupos de minorías.

Los ponentes fueron Salma Arias, vocera del Movimiento por una Reforma de Inmigración Justa (FIRMA, por sus siglas en inglés); Arturo Vargas, director ejecutivo del Fondo Educativo de NALEO; John C. Yang, presidente y director ejecutivo de la organización Asian American Advancing Justice; Steve K. Choi, director ejecutivo de la Coalición de Inmigración de Nueva York; y Jeri Green, asesora del censo y miembro de la National Urban League.

Los participantes coincidieron en la necesidad de conocer los distintos aspectos sobre la participación de la gente en el censo.

La Constitución exige un censo cada 10 años, y los resultados determinan, en parte, cuántos miembros obtiene cada estado en la Cámara de Representantes. Los datos también se utilizan para calcular la participación de fondos de un gobierno local en muchos programas federales.

En esta ocasión existe una gran preocupación de que grupos minoritarios no contesten el cuestionario, debido –entre otras cosas- a la desconfianza que se ha extendido, por ejemplo, con la posible pregunta de la ciudadanía que la administración actual desea incluir en el censo.

“El censo es una de las actividades más importantes para nuestro país, en este momento todas las personas tienen la oportunidad de ser contadas. Pero el 30 de mayo de 2019 el New York Times dio a conocer que algunos republicanos deseaban agregar la pregunta de Ciudadanía al Censo 2020, afectando de manera directa a grupos minoritarios que requieren de los fondos federales para mantener viva la esperanza del ‘Sueño Americano’. Los republicanos desean mantener el poder del electorado anglosajón en el país”, señaló Beth Lynk al inicio de la teleconferencia.

Luego agregó que “de acuerdo con un reporte del Instituto Urbano, miles de personas de grupos minoritarios no serán contados y se doblará el número de blancos en consecuencia. Un conteo que afectará a cuatro millones de personas, con la experiencia de hace diez años se podrán implementar mecanismos para asegurarse de que el conteo sea preciso y justo”.

Los fondos federales son la ‘piedra angular’ del proceso educativo respecto al censo. “Cuando se habla de cosas tangibles en su comunidad, es una de las razones principales por las que, las personas deben responder el cuestionario, es la representación política; dado que vivimos en una democracia, nuestra representación depende del conteo, si la población no se cuenta se puede caer en la baja representación. A nivel estatal, en base al resultado del censo, se establecen las líneas de jurisdicciones para el Senado, la Asamblea y entidades municipales, pero también afecta al Distrito Escolar, lo cual tiene mucho impacto en la educación”, dijo Lynk, enfatizando que el Instituto Urbano invierte recursos para poder implementar el conocimiento adquirido en censos anteriores.

No importa que la pregunta de la ciudadanía sea incluida en el cuestionario, lo importante para los ponentes de la teleconferencia fue demostrar que el Censo 2020 representa “Money, Power and Respect”, como bien lo acotó Steve Choi en su alocución.

El no participar en el censo dejará el camino abierto para que la administración consiga su objetivo de limitar la representación política a las minorías y limitar el acceso a los recursos para las comunidades más vulnerables.

“El censo es muy importante para toda la gente en los Estados Unidos, pero en particular para los latinos, será la segunda ocasión que los hispanos sean el segundo grupo más numeroso de la nación, oficialmente somos el 18% de la población total, eso quiere decir que 1 de cada 5 habitantes es de origen latino. El no ser contados será un duro golpe para nosotros”, comentó por otro lado Arturo Vargas, director ejecutivo del Fondo Educativo de NALEO, destacando que “incluso antes de que se propusiera la inclusión de la pregunta incómoda (de ciudadanía) nuestra comunidad estaba en riesgo de ser no representada, el censo anterior mostró una falta de cooperación de la comunidad inmigrante en parte debido a la información que se difunde sobre la confidencialidad de los datos del cuestionario”.

Vargas, continuó en la teleconferencia mencionando que “NALEO emitió una declaración luego del lanzamiento de la nueva evidencia, que muestra las motivaciones discriminatorias de redistribución de distritos que estaban detrás de la decisión del Secretario de Comercio de los Estados Unidos, Wilbur Ross, de agregar una pregunta de ciudadanía al Censo 2020: ‘Estos nuevos desarrollos confirman lo que hemos sabido por algún tiempo: que los actores políticos buscan manipular el Censo de 2020 con fines partidistas que infligen lesiones directamente en la comunidad latina de la nación’”.

El miedo a ser expuestos hace que eviten completar los cuestionarios.

“NALEO mantiene su firme compromiso con un recuento justo y preciso del Censo 2020 de todas las personas en los Estados Unidos, incluidos todos los latinos”, dijo.

El Tiempo participó en una mesa redonda, en abril del presente año, donde se dio a conocer al grupo de especialistas encargados de las actividades del censo en el Sur de Nevada. Arlene Álvarez mencionó en esa oportundiad que “la asignación de fondos es muy importante. Muchos programas sociales que tenemos dependen del censo, como por ejemplo Headstart, para niños de pre-kinder, la asignación de recursos a escuelas de bajos ingresos, el Medicaid, el programa Nevada Check Up para los niños y las estampillas, pero también en infraestructura, ya que vemos construcción por todos lados, pero todo eso depende de los fondos para mejorar carreteras, ampliar autopistas, de manera que nuestra comunidad tenga acceso a vías de comunicación acordes a estos tiempos”.

Las respuestas del cuestionario del censo son confidenciales, ni el gobierno puede acceder a esa información. “Al respecto tengo que enfatizar que sabemos la desconfianza de algunas personas, pero sus datos son estrictamente confidenciales, nosotros dependemos del Departamento de Comercio y sus respuestas las manejamos en formato estadístico, por ley no se comparte a ninguna agencia, vamos ni al presidente”, dijo Álvarez.

Sobre la pregunta de la ciudadanía que ha causado mucha indignación entre grupos defensores de la comunidad latina, Álvarez mencionó que la Corte Suprema escuchará los argumentos y tendrá una decisión para junio.

“En caso de no implementarlos la gente estará informada.. Si nos hacemos contar, podrá ver nuestro gobierno que estamos presentes y las necesidades que tenemos como comunidad”, terminó diciendo Arlene Álvarez.

El Censo 2020 es muy importante para el estado, si el 1% de residentes no participan, Nevada podría perder casi 170 millones de dólares, lo que ha generado preocupación entre funcionarios como la presidente de la Comisión del Condado Clark, Marilyn Kirkpatrick, quien expresó recientemente que “hay mucho en juego para garantizar que tengamos la información correcta sobre quién vive en Nevada”.

Contacte a Frank Alejandre en: falejandre@eltiempolv.com, o siga la cuenta de Twitter de El Tiempo: @eltiempolv.

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