Evacúan a residentes después de que el Kilauea emitiera gas peligroso

PAHOA, Hawai – La policía acudió de puerta en puerta en Hawai para evacuar a los residentes cerca de dos nuevas fisuras volcánicas que emiten gases peligrosos en las áreas donde la lava se ha vertido en las calles y patios durante la última semana.

Las autoridades ordenaron a casi 2 mil residentes a abandonar las dos comunidades en el distrito mayoritariamente rural de Puna, en la Isla Grande de Hawái, el jueves pasado. Pero algunos ignoraron el orden y se quedaron a vigilar sus propiedades.

Pero el martes, la aparición de los dos nuevas fisuras llevó al condado de Hawái a emitir una alerta de teléfono celular que ordenó a los rezagados en el vecindario de Lanipuna Gardens que salieran de inmediato. La policía continuó con visitas personales.

Los oficiales encontraron varias personas aún en sus residencias, pero no hubo señales de más personas dentro más tarde, informó Talmadge Magno, el administrador de la Defensa Civil del Condado de Hawaii.

Edwin Montoya, de 76 años, había planeado quedarse para cuidar a los animales y mantener a los saqueadores alejados de la propiedad de su familia en las cercanías de Leilani Estates. Pero se vio obligado a evacuar después de que surgieron las nuevas fisuras, incluida una a solo una milla (1.6 kilómetros) de distancia.

“Estoy en mi camioneta en este momento, en mi camino por la carretera”, dijo. “La policía vino aquí y me obligó”.

Ambas comunidades se encuentran en una parte remota y boscosa de la Isla Grande en el flanco oriental del volcán Kilauea, que ha estado en erupción continuamente desde 1983.

En los últimos años, el volcán ha lanzado principalmente lava en áreas de difícil acceso dentro de un parque nacional o a lo largo de la costa. Pero la semana pasada, los conductos de ventilación se abrieron y liberaron lava, gas y vapor en los barrios residenciales.

No hay indicación de cuándo se detendrá la erupción o qué tan lejos se pueda extender la lava.

Hubo alrededor de mil 700 residentes en Leilani Estates y algunos cientos en Lanipuna Gardens antes de la semana pasada.

Andrew Nisbet no tiene idea de qué le pasó a su casa desde que la dejó la semana pasada.

“Mi casa está justo en la línea de los principales brotes así que tal vez siga ahí, tal vez no”, dijo el lunes durante una reunión comunitaria.

Las autoridades instaron a Scott Wiggers a evacuar, pero él se negó.

“Estoy en la parte más segura de la subdivisión. No hay ninguna amenaza para mi casa en absoluto”, explicó Wiggers, un guía turístico.

Wiggers comentó que no abandonaría su hogar en las afueras de la zona de evacuación porque le preocupaba que, si lo hacía, no podría volver a entrar. Pero está preparado en caso de que la situación cambie.

“Estoy bien empacado, mi camión está cargado, no soy tonto. Si veo una amenaza, me voy de aquí”, admitió.

Las autoridades advierten que la lava podría fluir cuesta abajo y quemar áreas que actualmente no enfrentan peligro y que el gas volcánico tóxico podría matar a las personas, especialmente los ancianos y aquellos con problemas respiratorios.

El gobernador de Hawai, David Ige, un demócrata, les anunció a los evacuados que llamó a la Casa Blanca y a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias para reportarles a los funcionarios que él cree que el estado necesitará ayuda para lidiar con el volcán en la Isla Grande.

Hay 14 fisuras de producción de lava y gas en Leilani Estates, después de que se formaron las dos nuevas el martes. Pero el flujo de lava no es constante.

Treinta y seis estructuras han sido destruidas y 26 de ellas han sido confirmadas hogares. Las vigilancias aéreas no han determinado si el resto de las estructuras son viviendas u otro tipo de edificios.

___

Los periodistas de la Associated Press: Jennifer Sinco Kelleher y Audrey McAvoy contribuyeron a este informe.

Add Event

You May Like