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Hijos de una inmigrante en Las Vegas presionan a ICE para que detengan su deportación

ActualizadoJuly 18, 2019 - 11:38 am

Mientras muchos niños y estudiantes universitarios disfrutaban de sus vacaciones de verano el lunes, Kimberly Arellano, de 16 años, y sus hermanos, pedían desesperadamente ayuda.

Su madre, Adriana Arellano, fue detenida por oficiales de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE, por su sigla en inglés) la semana pasada mientras conducía al banco para depositar dinero para el alquiler de la familia. Ella se enfrenta a una deportación derivada de una orden de violación de tráfico hace seis años que llevó a un tribunal que ordenó su salida del país.

“Mi mamá no es una criminal, ella solo trató de dar a tres ciudadanos estadounidenses la mejor vida que podía, como cualquiera de ustedes haría por sus hijos”, declaró Kimberly Arellano, refiriéndose al hecho de que mientras su madre entró ilegalmente a los Estados Unidos, ella y sus hermanos son estadounidenses ciudadanos.

Horas después de que la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito de Estados Unidos emitiera una orden para suspender la deportación de Adriana Arellano el lunes por la mañana, Kimberly y sus hermanos, José de 21 años y Adrián de 12 años, hablaron en una conferencia de prensa en las oficinas de “Mi Familia Vota” en Las Vegas y le pidió a los nevadenses que llamaran a ICE y pidieran su liberación.

La portavoz de ICE, Yasmeen Pitts O’Keefe, comentó en un comunicado el lunes que Arellano apeló su orden de deportación varias veces, pero la Junta de Apelaciones de Inmigración emitió una orden final para su deportación en 2017.

Adriana Arellano permanecerá bajo la custodia de ICE “en espera del resultado de su caso de inmigración”, anunció Pitts O’Keefe.

Adriana Arellano ingresó a los Estados Unidos en 1995 y fue puesta en proceso de deportación en 2011, según ICE.

Aviso de desalojo incrementa riesgos

El mismo día que detuvieron a su madre, Kimberly y José encontraron un aviso de desalojo de 10 días en su puerta. Mientras luchan por la libertad de su madre, también están empacando y buscando un nuevo hogar.

Han confiado en su salario y en la ayuda de los amigos de su madre mientras ella no está, pero José Arellano dijo que otras personas indocumentadas en la comunidad han comenzado a evitar visitar su apartamento.

“Se ha llegado al punto en que las personas que descubrieron lo que le pasó a nuestra madre, no vendrán a nuestra casa”, confesó.

Sus hijos enunciaron que la familia había estado luchando financieramente desde que expiró el permiso de trabajo de su madre y no pudo renovarlo.

José Arellano, quien estudia justicia penal en el Colegio del Sur de Nevada, y Kimberly Arellano trabajan a medio tiempo en restaurantes para ayudar a mantener su familia.

“Mi madre es la mujer más dedicada y trabajadora que conozco”, leyó Kimberly Arellano en una declaración. Ella comenzó a llorar y no pudo terminar la siguiente oración, así que José la leyó por ella.

“Nos la quitaron y nos dejaron sin padres”, criticó.

Los hermanos Arellano no han visto a su madre desde que fue detenida, y es probable que no puedan visitarla antes de que sea deportada si el tribunal permite que se cumpla la orden.

Kimberly Arellano apuntó que se ha despertado varias veces en medio de la noche con el sonido de su hermano menor llorando por su madre.

“Incluso si veo a mi madre, solo la veré a través de una pantalla de vidrio. No hay posibilidad de abrazarla para despedirme”, mencionó.

Después de la conferencia de prensa, un grupo de voluntarios se reunieron en torno a las mesas plegables y comenzaron a llamar a la oficina local de ICE al 702-388-6253 para exigir que liberaran a Adriana Arellano.

Kimberly Arellano incluyó que no importa lo que pase, su familia seguirá luchando para traer a su madre a casa.

“Mi comunidad inmigrante no debe ser criminalizada, los inmigrantes son personas”, concluyó. “Somos personas”.

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