Júbilo en comunidad salvadoreña de LV

La comunidad salvadoreña de Las Vegas se mostró regocijada en días pasados luego de que el Papa Francisco, en una ceremonia de canonización en Roma, convirtió a monseñor Oscar Arnulfo Romero en el primer santo de El Salvador.

En esta ciudad, la parroquia Santa Ana, al este de Las Vegas, dedicó su misa en español del domingo 14 de octubre por la mañana, para destacar la consagración de siete nuevos santos. El padre Gregorio León, quien ofició la misa, mencionó a los canonizados, pero remarcó las figuras de Pablo VI, “el papa de las tempestades”, y Monseñor Romero “el obispo mártir”. Además de ellos fueron canonizados dos sacerdotes, dos monjas y un joven laico.

“Hoy la iglesia está de fiesta por los nuevos santos”, dijo León, destacando que, “en El Salvador y aquí entre nosotros hay júbilo por la santidad de este hombre que dejó todo para servir a su iglesia y a su pueblo: San Oscar Arnulfo Romero. Es un ejemplo, un modelo de persona al que habría que seguir, los presidentes latinoamericanos deberían dejar la corrupción y dedicarse a sus gobernados”, siguió hablando León.

El sacerdote recordó unas de las últimas palabras de Romero antes de ser asesinado en San Salvador: “Jesús dame sabiduría para enfrentar a esta jauría que quiere acabar con la iglesia. En nombre de Dios y de este pueblo les suplico, les ordeno que cese la represión”. Y mientras hablaba en la misa, lo acribillaron.

Al finalizar la ceremonia religiosa el cónsul de El Salvador en LV, Tirso Sermeño, tomó la palabra: “Monseñor Romero significa mucho para los salvadoreños, porque él vivió junto a su pueblo en tiempos difíciles y de confusión”.

Luego de la misa, la señora Dina Romero comentó a este semanario que ella estaba feliz por la canonización. “Vine a misa como católica, como salvadoreña y como familiar. Mi papá (Serapio Romero) fue tío de Monseñor Romero. Yo tenía 12 años de edad cuando lo asesinaron, en 1980”, dijo.

“Hoy es un día especial porque El Salvador tiene a su primer santo, una persona que defendió a los pobres y murió por decir la verdad”.

San Oscar Arnulfo Romero “La voz de los sin voz” nació el 15 de agosto de 1917 en San Miguel, El Salvador. Murió acribillado mientras celebraba misa, el 24 de marzo de 1980, por un comando armado de la ultraderecha salvadoreña. Su labor a favor de los pobres al punto de ser asesinado le valieron que otras denominaciones religiosas le reconocen y le cuentan entre los 10 mártires del siglo 20.

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