Universitarios repartirán 60 mil bolsas especiales para desactivar químicos médicos

Los alumnos de la carrera de ciencias de la salud de la Universidad Roseman, serán los encargados de repartir los 60 mil contenedores para desactivar químicos de los medicamentos expirados que las personas tienen en sus domicilios. Dichas bolsitas contienen carbón y son biodegradables son una donación a la comunidad de Las Vegas por la farmacéutica Mallinckrodt.

La distribución de los contenedores es un esfuerzo más para que las personas se deshagan de forma correcta de sus medicinas, es conocido que la policía de Las Vegas, Henderson y North Las Vegas, también organizan colectas de estos productos cada año, ya que pueden ser ingeridos por niños, mascotas o personas con adicción a las drogas.

En 2013, el 68 por ciento de personas que consumieron algún analgésico sin receta médica lo obtuvieron de amigos o familiares, de acuerdo al reporte de la Administración de Abuso y Salud Mental (SAMHSA, en inglés), dato obtenido en una encuesta nacional en el abuso de drogas médicas.

La farmacéutica Mallinckrod, donará en total 1 millón de estos contenedores para desactivar los químicos de drogas médicas en todo el país, y solamente debe de colocar en la bolsa sus pastillas, píldoras, capsulas, parches e inclusive jarabes. Debe agregar agua, cerrar de nuevo y tirarla a la basura, luego de unos minutos los químicos ya no tendrá efecto y la bolsa es biodegradable.

El asambleísta estatal del Distrito 3, Nelson Araujo, acudió a la Universidad para verificar como es que funcionan estos contenedores desechables, y expresó que, “es un gran problema el abuso de drogas (médicas) que originalmente son recetadas por doctores, pero la gente las toma para drogarse, hay que prevenir la adicción y estos contenedores son el primer paso”.

“La policía está en esta batalla de recolectar las medicinas, estas bolsas son una iniciativa más. La gente la va a tener en su casa y no tiene que salir a ningún lugar para deshacerse de sus drogas, ya vimos que es muy fácil desactivarlas y se tira a la basura, sus hijos o padres mayores podrían ingerirlas y causar una emergencia”, comentó el asambleísta de origen hispano.

El doctor y profesor en esta escuela, Scott Stolte, apuntó que luego de repartir las 60 mil bolsas y si son utilizadas correctamente, se estima que serán 2.7 millones píldoras que serían desactivadas, y así se evitaría que lleguen a manos equivocadas con la intención de utilizarlas como estupefacientes.

Katherine es una de las alumnas que repartirá las bolsitas señaló que, “vamos a estar en eventos y ferias para llegar a más gente, es una educación sobre medicamentos y que hacer apropiadamente, las bolsas son muy importantes, la gente así protege hasta a sus perros o a cualquiera en su casa que pretenda tomar esos medicamentos”.

“Mi mamá siempre tenía medicamentos que no desechaba, que no se terminaba los tratamientos. Las personas no pueden gastar dinero en desactivar medicamentos y no hay esa educación, con estos contenedores se desactivan los ingredientes aunque alguien las busque”, dijo la estudiante.

Para saber las fechas de distribución y los lugares se puede accesar a: www.roseman.edu

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