José Guadalupe Posada supo retratar a toda la sociedad mexicana

México. (Notimex).- Reconocido como un connotado grabador, ilustrador y caricaturista, punta de lanza del arte mexicano del siglo XX, y conocido en el mundo por sus “calaveritas”, José Guadalupe Posada nació el 2 de febrero de 1851.

De él, el muralista Diego Rivera (1886-1957) dijo: “Tan grande como Goya, Posada fue un creador de una riqueza inagotable. Ninguno lo imitará; ninguno lo definirá. Su obra es la obra de arte por excelencia”.

El grabador nació en la ciudad de Aguascalientes y creció en el seno de una familia integrada por trabajadores y artesanos, de acuerdo con su biografía publicada en el portal conmemorativo del centenario de su natalicio.

Su obra trascendió especialmente por su presencia en la vida cotidiana, a pesar de que el modesto artista jamás alcanzó la gloria ni el renombre social.

Para la crítica especializada, es un cronista excepcional que pintó la comedia humana y la tragicomedia mexicana de un siglo que terminaba y otro que nacía, a través de realidades como el silencio, la marginalidad, la tragedia, el dolor, la risa, la sorna, la miseria, el llanto, el placer, la vida, la muerte, el pecado, el amor y lo mexicano.

El también precursor del movimiento nacionalista en las artes plásticas poseía un talento natural para el grabado, y desde sus primeros años de aprendizaje, cuando era adolescente, manifestó una facilidad innata para la caricatura.

A pesar de la empecinada oposición de su familia, Posada aprendió los principios, métodos y secretos del arte litográfico.

Trinidad Pedroso, además de enseñarle el arte de la litografía y el grabado, lo introdujo como dibujante en el periodismo y la prensa gráfica; sus primeras viñetas las publicó en el periódico “El jicote” (1871), cuando tenía 19 años.

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