Monseñor Romero es elevado a santo

El sábado 23 se ofreció una misa en honor a monseñor Óscar Arnulfo Romero por iniciativa de la iglesia de Santa Ana y el Consulado de El Salvador, mismo día en que fue nombrado beato por el Papa Francisco.

“La comunidad Salvadoreña y la comunidad católica respondieron a la invitación para compartir el regocijo que sentimos como hispanos”, comentó el cónsul general de El Salvador, Tirso Sermeño.

La iglesia Santa Ana estuvo a su capacidad máxima -700 personas- durante este importante acontecimiento para la comunidad católica.

“El mensaje de monseñor Romero ha traspasado fronteras, no ha perdido realidad es un gran triunfo para mi país (El Salvador) y para todos los países donde llegue el mensaje de San Romero de América”, agregó Sermeño.

El papa Francisco mandó desde El Vaticano como su representante al cardenal Ángelo Amato, quien a partir del 24 de mayo, proclamó como beato de la iglesia católica, luego de 35 años de su muerte, a monseñor Óscar Arnulfo Romero, quien fue asesinado por un francotirador en plena misa en su natal país de El Salvador.

Como todo santo, debe de tener su fiesta, cuya fecha quedó instaurada por Amato en el 24 de mayo, mismo día en que fuera asesinado, pero es, “el día en que nació para el cielo” dijo el cardenal durante la ceremonia de beatificación en San Salvador.

La gran mayoría de los feligreses presentes eran de origen salvadoreño y escucharon con atención el mensaje preparado por el padre Gregorio León.

“Tener un santo latino no pasa todos los días y hoy nos unimos a medio millón de salvadoreños que se reunieron para hacer una vigilia para estar presentes en la beatificación de Óscar Arnulfo Romero”, expresó el sacerdote.

“La beatificación de monseñor Romero, que fue Pastor de esa querida arquidiócesis, es motivo de gran alegría para los salvadoreños y para cuantos gozamos con el ejemplo de los mejores hijos de la Iglesia. Construyó la paz con la fuerza del amor, dio testimonio de la fe con su vida”, palabras escritas por el Papa Francisco y que fueron compartidas por Padre Gregorio ante los feligreses.

En primera fila se encontraba Amparo Allen, salvadoreña de nacimiento quien manifestó que, “Acompañé toda la mañana por la televisión desde las 7 de la mañana hasta las 12 del día y también asistí a la anterior misa en su honor en marzo y no me podía perder el mensaje de hoy que ya es oficialmente un santo”.

Luego de la misa, el cónsul Sermeño expuso parte de la vida de Monseñor Romero y reprodujo la grabación del último mensaje en el que fue asesinado el ahora santo.

“Amigos de la comunidad católica, les pido orar por mi país porque en la lucha de monseñor pedía respeto a la vida humana; la violencia y delincuencia no ha parado hasta nuestros días”.

“Sabemos que ahora tenemos un gran intercesor en el cielo (San Romero) que puede y tiene el poder de ser nuestro abogado con Dios para que El Salvador sea un país mejor”, aseveró Sermeño.

“Hoy hay tregua en El Salvador y esa es nuestra esperanza de continuar en paz y en familia y es el mensaje que monseñor nos infunde”, acotó el cónsul de El Salvador.

LO MÁS RECIENTE
Eventos

You May Like