Oklahoma investigará los problemas en la ejecución de Lockett

La gobernadora del estado de Oklahoma, Mary Fallin, pidió una investigación sobre los problemas registrados en la ejecución de un preso que finalmente murió de un ataque al corazón más de 40 minutos después de recibir la inyección letal.

Clayton Lockett, de 38 años y condenado a la pena capital por el asesinato de una joven de 19 años en 1999, se retorció y jadeó cuando le fue administrada la inyección, que contenía una combinación de fármacos nunca usada previamente en el estado de Oklahoma, antes de morir de un ataque al corazón.

“He pedido al Departamento Correccional que lleve a cabo una investigación completa de los procedimientos de ejecuciones de Oklahoma para determinar qué pasó y por qué” durante el ajusticiamiento de Lockett, afirmó la gobernadora en un comunicado.

Además, Fallin atendió la petición del director del departamento penitenciario del estado, Robert Patton, y aplazó hasta dentro de 14 días la otra ejecución prevista para este martes en Oklahoma, la de Charles Warner, a través de una orden ejecutiva.

Hasta la semana pasada, los abogados de Lockett y Warner, ambos sentenciados a la pena capital por sendos asesinatos, intentaron que se suspendieran sus ejecuciones al denunciar el secretismo que mantenía el estado respecto a cómo obtenía los medicamentos de la inyección letal.

El Tribunal Supremo de Oklahoma llegó a acceder a su petición, aunque después se retractó y la resolución de sus condenas a muerte siguió adelante.

Se programó entonces una ejecución doble para el martes, en la que iba a ser la primera ocasión en que se aplicaba la pena capital a dos personas en un mismo día desde el año 2000 en Estados Unidos y, en el estado de Oklahoma, desde 1937.

Por su parte la Casa Blanca señaló que la problemática ejecución de Lockett “no alcanzó” los estándares humanos. Mientras que otras instancias no gubernamentales también levantaron un reclamo señalando que dicha ejecución fue cruel.

Una ejecución experimental

La ejecución de Lockett fue la primera que utilizó el fármaco midazolam como parte de una inyección letal de tres componentes en Oklahoma, aunque esta mezcla ya se había empleado en otros estados como Florida.

Según relataron los medios locales, poco después de recibir la inyección, el preso quedó inconsciente, aunque a continuación empezó a respirar profundamente, a sufrir convulsiones y a gritar.

Los funcionarios penitenciarios intentaron entonces detener la ejecución, al ver que una vena del reo había explotado y que la inyección no podría surtir efecto, pero, pasados más de 40 minutos desde su inicio, se le declaró muerto por un ataque cardíaco.

Eventos

You May Like