Recluso que desea morir espera la decisión de la Corte Suprema de Nevada

Mientras un prisionero espera por una decisión sobre su deseo de muerte, la Corte Suprema de Nevada escuchó el martes argumentos sobre si el Departamento de Correccionales del estado debería proceder con un método no probado aún de inyección letal.

“Es un tema muy importante”, señaló el presidente del Tribunal Supremo, Michael Douglas, después de más de una hora de declaraciones del defensor público federal de Scott Dozier y abogados del estado.

David Anthony, un abogado del recluso condenado a cadena perpetua de 47 años de edad, que estaba programado para ser ejecutado en noviembre y ha dicho que quiere morir, abogó por un cóctel de dos medicamentos que no incluyera una droga paralizante llamada cisatracurio, que podría enmascarar el sufrimiento. Dozier, un asesino convicto dos veces, no ha vacilado de un deseo de que se ejecute su sentencia, que primero expresó en una carta a la Jueza de Distrito: Jennifer Togliatti a finales de 2016.

“Cuando hablamos sobre el Sr. Dozier y lo que él quiere, también hay asuntos más importantes en juego aquí, que es cómo vamos a ejecutar personas en el estado de Nevada”, señaló Anthony. “Y si no es humano para nosotros, ¿no debería ser competencia de nuestros tribunales decir si algo es cruel o no? Deberíamos tener ejecuciones humanas en este estado”.

El año pasado, los funcionarios de la prisión prepararon una mezcla de tres medicamentos que incluía el paralizante, el diazepam para el tratamiento de la ansiedad y el fentanilo para aliviar el dolor. Mientras que el diazepam del estado ha expirado desde entonces, el procurador general: Jordan Smith, le mencionó al Tribunal Supremo que bajo el protocolo sugerido, Dozier no sufriría.

“Aquí no hay riesgos sustanciales”, agregó Smith, sugiriendo que los funcionarios aún podrían encontrar las drogas para llevar a cabo la ejecución, sin decir cómo. “Cuando el protocolo se lleva a cabo tal como está escrito … el señor Dozier no corre el riesgo de ser consciente, tener hambre, dolor o pánico”.

El juez: Michael Cherry, contempló abiertamente la sinceridad de Dozier.

“Si aprobamos el protocolo de tres medicamentos, ¿va a retirar su pedido de morir?”, Preguntó Cherry.

Anthony dijo que Dozier indicó que no lo haría.

“No quiero que el señor Dozier, ni el fiscal general ni el fiscal del distrito me jueguen en esto”, continuó Cherry. “Quiero saber exactamente qué va a pasar si fallamos a favor del AG y el fiscal de distrito, o si fallamos a favor del defensor público federal”.

La muerte de Dozier fue pospuesta después de que Togliatti negó el uso de la droga paralítica y otorgó una solicitud de los abogados del Departamento de Corrección para suspender la ejecución ya que el proceso de inyección letal es revisado por el tribunal superior. Los jueces no dieron ninguna indicación el martes cuando se tomará una decisión.

Dozier sería el primer preso ejecutado en Nevada desde 2006.

Un jurado del Condado de Clark condenó a Dozier en septiembre de 2007 por matar a Jeremiah Miller, de 22 años, en el ahora cerrado motel La Concha. En 2005, Dozier fue condenado en Arizona por asesinato en segundo grado en otro caso.

El juez: Ron Parraguirre, señaló que Dozier se ha mantenido firme, cuestionando si el defensor público federal estaba en conflicto con el condenado.

“Parece que está mirando hacia el futuro para establecer un protocolo para futuros clientes, pero este cliente específicamente no quiere que se cuestione este método, por lo que yo entiendo”, comentó el juez.

Anthony argumentó que Dozier quería una muerte “menos dolorosa”.

“Su primera prioridad fue su propia ejecución”, expresó el abogado. “Y su segunda prioridad era averiguar los hechos, y si tenía la preferencia, preferiría una ejecución humana. Esa ha sido la posición constante del Sr. Dozier”.

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