37°F
weather icon Clear

Aquí entre nos

El día que vi a mi sobrina bailar bachata empecé a sospechar que me estaba poniendo vieja. En un pasado no muy lejano, hace apenas dos décadas, la bachata era percibida como un ritmo vulgar. Era tan indigna, que solo la bailaban las chicas destinadas a las barras de mala muerte y a los oscuros salones de las casas de prostitución, como érase una vez en la Argentina con el tango.

No obstante, la bachata ha ingresado en el ambiente popular y hoy es considerada un estilo de música lo suficientemente decoroso como para que lo toquen en las fiestas familiares.

En un afán por pretender ser liberal o por querer conectarme con la nueva generación, me he propuesto aprenderla. Actualmente sé dar el paso básico con el brinquito posterior, pero todavía me pierdo en las vueltas. Eso sí, poco a poco he ido venciendo mi reacción inicial -de resistencia- y he logrado acallar la vocecita de mi abuela, quien en sus tiempos insistía “que las mujeres decentes no bailan bachata porque eso es música de cueros.”

Vale aclarar que un cuero en el argot dominicano posee una connotación extremadamente negativa. No es lo mismo que, por ejemplo en México, donde un cuero es una persona bien parecida. Para los dominicanos la portadora de este calificativo es una mujer fácil o “de la vida”.

En fin, que ya voy superando el tabú ancestral contra la bachata, dejándola entrar de vez en cuando en mi radio. Ahora bien, cuando se trata del reggaetón, la sospecha de que me estoy poniendo vieja se convierte en una certeza. Pues, ¡cuán grande es mi alarma ante la proximidad que guardan los bailadores entre sí y el terrible desenfreno del vaivén de unas caderas que parecen sacarle brillo, mejor dicho, ¡chispas! a las hebillas de los cinturones! Debo confesarle que se me funde la materia gris tratando de entender cómo las caritas de los bailarines conservan ese indeleble halo de inocencia mientras ejecutan a cabalidad el perreo.

Un término que el diccionario urbano define como “uno de los movimientos del reggaetón que consiste el imitar la acción de dos perros.” Los perros en cuestión y aquellos que los imitan, si me permite la redundancia y la censura, se comportan…pues… ¡muy perramente! Me explico: sitúe una chica de espaldas a su pareja y semi-agachada, cual si aspirara a tocar con las manos la punta de sus pies.

Luego imagínese al chico con la bragueta estacionada justo a la altura del derrière de ella, el cual se contonea y remenea a una velocidad fascinaaaaaaante.

Le advierto a los padres chapados a la antigua que esta visión les puede provocar un paro cardíaco. Y si prestan atención a las letras, es probable que también sufran un derrame cerebral, pues ¡pobre de aquél que pretenda encontrase con un hay en tus ojos el verde esmeralda que brota del mar! Aquí entre nos, me gustaría poder repetirle algunos de los sublimes versos del reggaetón, pero rayaría en la procacidad y no quisiera faltarle el respeto. Aunque me temo (suspiro) que esta reserva mía es otra triste evidencia de mis tantas cumplidas primaveras.

Don't miss the big stories. Like us on Facebook.
THE LATEST
Préstamos “Compre ahora, pague después” presentan riesgos para comunidad latina

“Compre ahora, pague después” (BNPL, por sus siglas en inglés) es un producto nuevo para financiar compras que es promocionado como una alternativa a los préstamos tradicionales. Sin embargo, a medida que ha ganado popularidad, hemos visto varios problemas que deben abordarse, como la falta de términos transparentes, el enfoque a consumidores con menos opciones de crédito, falta de supervisión regulatoria, y las complicadas políticas de devolución.

Futuras noticias: los demócratas lamentan haber eliminado al filibustero

WASHINGTON, D.C., 14 de mayo de 2026.- Los demócratas del Senado organizaron una huelga el jueves 13, en protesta por un proyecto de ley de revisión electoral republicano que exige la identificación de votantes en todo el país, limita la votación anticipada a los días de semana y otorga a los estados la autoridad para aprobar reglas aún más restrictivas.

“No miren arriba”: una película para ver con nuestros hijos

Enferma, en plena Navidad, dediqué tiempo a Netflix. La película “No miren arriba” atrajo mi atención, sobre todo por sus actores: un Leonardo di Capio con 30 libras más, y mi preferida, Meryl Streep. No es común actualmente ver algo que te haga pensar, y que aporte a una sociedad que anda más loca cada día.

¿Es una bancarrota la mejor opción?

Muchos me preguntan si una bancarrota es la mejor opción para su situación financiera. La respuesta varía dependiendo de las circunstancias de la persona y su familia. No hay una cifra o cantidad exacta de deuda para que una bancarrota sea la solución a sus problemas financieros.

Ni “torpes” ni “estúpidos”: no pongas etiquetas a tus hijos

Yugle Rivas es una de nuestras psicólogas infantiles en el show dranancy.com. A mí, personalmente, me encanta. Escogimos este tema porque aún hay gente, y sobre todo padres, que opinan todo lo contrario. Siguen pensando que “la letra con sangre, entra”.

Diez libras de más estas Navidades: ¡quiero perderlas!

El organismo trabaja incesantemente 365 días al año para mantenernos sanos. Todos hacemos esfuerzos para controlar el exceso de peso con dietas, ejercicios, etcétera. Pero, entonces llegan las Navidades, periodo en el cual bajamos la guardia y dejamos que penetren el azúcar, los carbohidratos de mala calidad y la grasa animal. ¿El resultado? Entre seis y 15 libras de más.