37°F
weather icon Clear

De la MLB a la disciplina escolar, es hora de reconsiderar las causas de las disparidades raciales

La existencia de disparidades raciales, ya sea en la Liga Mayor de Béisbol (MLB, por su sigla en inglés) o en la disciplina escolar, no es una prueba automática de discriminación.

“¿Dónde están los jugadores afroamericanos de la MLB?”, Se lee en el titular de una reciente columna deportiva de USA Today de Bob Nightengale.

Es una pregunta interesante. En 1981, el 18.7 por ciento de los jugadores de las grandes ligas eran afroamericanos, según la Society for American Baseball Research. Esa cifra cayó a menos del 10 por ciento para el 2005. En 2016, solo el 6.7 por ciento de los jugadores de la liga mayor eran afroamericanos.

Nightengale no fue el primero en hacer esta observación. En 2014, The New York Times escribió un artículo titulado: “El informe de la MLB destaca el gran número de jugadores afroamericanos”.

La implicación inevitable en ambas partes es que la discriminación racial, ya sea abierta o no intencional, es la culpa.

Observe con qué frecuencia esta suposición se abre camino en las noticias e incluso en la política del gobierno.

La ciudad de Nueva York cuenta con un grupo de escuelas públicas selectivas en las que los estudiantes obtienen admisión basándose únicamente en su desempeño en una prueba de aptitud. Stuyvesant High School es la más elitista de estos campus. Aceptó a 952 estudiantes. Solo siete eran afroamericanos. En general, los estudiantes de color e hispanos, recibieron solo el 10.5 por ciento de todas las ofertas de admisión a las escuelas seleccionadas. Sin embargo, casi el 66 por ciento de los estudiantes del distrito son afroamericanos e hispanos.

En la superficie, parece evidencia de racismo laboral.

En 2014, esta línea de pensamiento llevó a la administración de Obama a amenazar a los distritos escolares por sus políticas de disciplina. Por ejemplo, en muchos distritos, los hombres afroamericanos son más propensos a recibir suspensiones o expulsiones que otros estudiantes. Este “impacto dispar” fue evidencia, según la Casa Blanca de Obama, de que la política disciplinaria de una escuela tenía una orientación racial.

Pero hay más en cada una de estas historias.

El porcentaje de jugadores de béisbol blancos disminuyó constantemente después de que Jackie Robinson rompiera la barrera del color en 1947. Cuando la cantidad de jugadores afroamericanos de la MLB alcanzó su punto máximo en 1981, el 70.1 por ciento de los jugadores eran blancos. En 2016, el número de jugadores blancos había caído a 63.7 por ciento.

¿Cómo es eso posible? Porque la cantidad de jugadores latinos se ha disparado. En 1981, el 11.1 por ciento de los jugadores eran latinos. En 2016, fue del 27.4 por ciento.

Se puede ver algo similar en las selectas escuelas secundarias de Nueva York. Los estudiantes afroamericanos e hispanos representan solo el 4 por ciento de los estudiantes en Stuyvesant. Pero solo el 19 por ciento de los estudiantes son blancos. Eso es porque un asombroso 74 por ciento de los estudiantes son asiáticos.

La evidencia muestra algo similar en la disciplina escolar. El liberal Brookings Institute informa: “Los jóvenes de 12 a 17 años que provienen de familias monoparentales tienen al menos el doble de probabilidades de ser suspendidos que los niños de familias biparentales”. En 2017, el 65 por ciento de los niños afroamericanos vivía en familias de padres solteros. Ese número fue del 24 por ciento entre las familias blancas, según la Fundación Annie E. Casey.

Con solo esa información, esperaría ver diferencias entre los grupos raciales en lo que respecta a la disciplina escolar, pero no por el racismo.

La existencia de una disparidad racial no siempre es atribuible a la discriminación.

Don't miss the big stories. Like us on Facebook.
THE LATEST
Regla simple: ¡Haz que votar sea fácil para todos!

Ahora que la “Gran Pelea de Filibusteros” de 2022 ha terminado, -¡El peor espectáculo fuera de Broadway de todos los tiempos!- aprovechemos la oportunidad para hablar sobre los derechos de sufragar, de una manera menos acalorada.

¿Qué tan serio es un DUI?

Hoy en día no hay razón para manejar bajo la influencia del alcohol o drogas. Es muy fácil conseguir quien lo lleve a uno a casa. En nuestra ciudad hay buen servicio de taxis y Lyft o Uber. Aún así, todavía hay quienes deciden manejar ebrios. ¿Cuáles son las consecuencias?

Lombardo luce casi imbatible en las primarias

El alguacil Joe Lombardo no ha ganado la nominación republicana a gobernador, pero -en enero- está lo más cerca posible.

Préstamos “Compre ahora, pague después” presentan riesgos para comunidad latina

“Compre ahora, pague después” (BNPL, por sus siglas en inglés) es un producto nuevo para financiar compras que es promocionado como una alternativa a los préstamos tradicionales. Sin embargo, a medida que ha ganado popularidad, hemos visto varios problemas que deben abordarse, como la falta de términos transparentes, el enfoque a consumidores con menos opciones de crédito, falta de supervisión regulatoria, y las complicadas políticas de devolución.

Futuras noticias: los demócratas lamentan haber eliminado al filibustero

WASHINGTON, D.C., 14 de mayo de 2026.- Los demócratas del Senado organizaron una huelga el jueves 13, en protesta por un proyecto de ley de revisión electoral republicano que exige la identificación de votantes en todo el país, limita la votación anticipada a los días de semana y otorga a los estados la autoridad para aprobar reglas aún más restrictivas.

“No miren arriba”: una película para ver con nuestros hijos

Enferma, en plena Navidad, dediqué tiempo a Netflix. La película “No miren arriba” atrajo mi atención, sobre todo por sus actores: un Leonardo di Capio con 30 libras más, y mi preferida, Meryl Streep. No es común actualmente ver algo que te haga pensar, y que aporte a una sociedad que anda más loca cada día.

¿Es una bancarrota la mejor opción?

Muchos me preguntan si una bancarrota es la mejor opción para su situación financiera. La respuesta varía dependiendo de las circunstancias de la persona y su familia. No hay una cifra o cantidad exacta de deuda para que una bancarrota sea la solución a sus problemas financieros.