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Descartan Warren y Harris la realidad como “puntos de conversación republicanos”

La realidad es ahora un tema de conversación republicano. Al menos según varios candidatos presidenciales demócratas que fueron cuestionados por sus políticas preferidas durante los debates de esta semana.

Los senadores Bernie Sanders y Elizabeth Warren quieren un sistema de salud de un solo pagador. Los candidatos más moderados, que siguen siendo extremadamente liberales, no están de acuerdo. Uno de sus argumentos en contra es que “Medicare para Todos” requeriría la eliminación del seguro privado, que cubre a 160 millones de personas. Eso es políticamente arriesgado porque el 86 por ciento de las personas califica positivamente su propia cobertura patrocinada por el empleador, según una encuesta realizada esta semana por Kaiser Family Foundation.

Independientemente de lo que se piense de Medicare para todos, remover a 160 millones de personas de su red de seguros presenta dificultades sustanciales. Pero cuando el candidato John Delaney expresó esa preocupación durante el primer debate, Warren se la regresó. “Deberíamos dejar de usar los puntos de conversación republicanos para hablar entre nosotros sobre la mejor manera de brindar esa atención médica”, declaró Warren.

Es cierto que los republicanos están ansiosos por señalar que Medicare para Todos elimina el seguro privado. Pero no es solo un tema de conversación republicano, es verdad. Eso es lo que haría el plan de Warren.

Pero Warren comenzó una tendencia: el moderador de debates de CNN, Jake Tapper, preguntó si los candidatos estarían dispuestos a aumentar los impuestos a los estadounidenses de ingresos medios para proporcionar cobertura universal.

“Jake, tu pregunta es un tema de conversación republicano”, respondió Sanders. Esto es sorprendente, porque Sanders ha sido el único demócrata lo suficientemente honesto como para admitir que Medicare para Todos aumentaría los impuestos a la clase media. Su propio plan de impuestos exige nuevos impuestos sobre la nómina y los ingresos de la clase media.

Esto continuó durante el segundo debate.

El plan de un solo pagador de la senadora Kamala Harris “prohíbe los seguros basados ​​en el empleador e impone impuestos a la clase media por un monto de 30 billones de dólares”, dijo el senador de Colorado, Michael Bennet. “¿Sabes cuánto es eso? Eso es el 70 por ciento de lo que el gobierno recaudará en impuestos durante los próximos 10 años”.

Harris respondió: “No podemos seguir con los puntos de conversación republicanos sobre esto, debes detenerte”.

Más adelante en el debate, el moderador Don Lemon le preguntó al ex secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano, Julián Castro, sobre su plan para despenalizar la inmigración ilegal. Lemon citó a Jeh Johnson, director de seguridad nacional de Barack Obama, quien admitió que la medida hará que la frontera “esté efectivamente abierta para todos”.

“Abrir las fronteras es un tema de conversación de derecha, y, francamente, estoy decepcionado de que algunas personas, incluidas algunas en este escenario, hayan mordido el anzuelo”, criticó Castro. ¿Quién sabía que Obama llenó su gabinete con conservadores?

Aunque esta línea es una evasión transparente, podría funcionar. Muchos votantes republicanos creyeron ingenuamente que Donald Trump tenía una manera de hacer que México pagara por su “gran y hermoso muro”.

Hay muchas subtramas para observar entre los demócratas que se postulan para la presidencia, pero este es uno de los más interesantes. ¿Cuántos votantes primarios demócratas creen que la realidad es ahora un tema de conversación republicano?

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