107°F
weather icon Clear

El gobierno, de pirómano a bombero

Afortunadamente se llegó a un acuerdo con las principales constructoras de gasoductos sin llegar a tribunales internacionales como lo anunció el gobierno hace dos meses. El gobierno quería pleito y lo habría perdido.

Ahora el Presidente levanta los brazos cual vencedor, y el ‘club de los optimistas’ le aplaude como si hubiera alcanzado un gran logro.

No echó abajo ninguna de las dos cláusulas que impugnaba. Lo que hizo López Obrador fue apagar un incendio que él mismo provocó, en acuerdo con parte de su gabinete. Escuchó a los sectores más radicales de su gobierno y anunció con bombos y platillos una controversia internacional para anular dos cláusulas “leoninas” firmadas por el Estado mexicano. Luego oyó voces sensatas y se dispuso a apagar el incendio que dos meses atrás había provocado.

Su número incendiario puso en riesgo la credibilidad de México como país donde hacer negocios, la relación comercial con Estados Unidos, con Canadá, y los acercamientos con los demócratas en el Capitolio para aprobar el T-MEC (aún en duda).

Bravo por el Presidente que se puso el traje de bombero para sofocar las llamas que él encendió. Resulta que no eran leoninas las cláusulas con que asustaron a López Obrador, sino mundialmente aceptadas. Se quedó la correspondiente a la propiedad del gasoducto, que el gobierno quería apropiarse (expropiar) una vez finalizado el contrato.

Por ley (Ley de Hidrocarburos) no puede haber un mismo propietario de los ductos y de la comercialización.

El gobierno quería violar su propia ley y ser dueño del ducto y de la comercialización del gas. Es una práctica internacional y está en nuestras leyes. De llevar el pleito a tribunales extranjeros, habríamos perdido y quedado como ignorantes de nuestras propias leyes y de los convenios internacionales. Al gobierno del presidente López Obrador, o mejor dicho a un sector de su gobierno, le pareció “leonino” aceptar que se pague el servicio de transporte de gas cuando esté interrumpido el suministro por causas de índole social: un bloqueo, plantón, boicot, etcétera. De acuerdo con los estándares internacionales, así se estila. Y cuando se normaliza el suministro las empresas compensan lo recibido con algún servicio.

Tendremos gas barato y nos evitamos un ridículo internacional si el gobierno hubiera denunciado internacionalmente las cláusulas que según dijo eran leoninas, y deslizó la posibilidad de que fueran producto de la corrupción.

Las dos cláusulas impugnadas por el gobierno de México quedaron tal cual, y no había corrupción.

El gobierno y algunos repetirán como una victoria de la 4T lo que comunicó ayer Moody’s: “La entrada en operación de gasoductos permitirá que CFE tenga acceso cierto y sostenido a fuentes de gas, lo que apoyará a su vez el mantenimiento de tarifas competitivas para sus usuarios finales”.

Así es. Y de eso nos estábamos privando con el litigio promovido por el gobierno de López Obrador.

Le aplauden que no haya destruido el acuerdo hecho por el gobierno anterior, como amenazó.

Señala Moody’s que “entendemos que las tarifas disminuirán y que los plazos de los contratos cambian; sin embargo, el retorno de las inversiones para las empresas no tendrá impacto material”.

Eso fue lo que se logró: se extienden los contratos de transportación de gas por cinco años, luego de que los querían anular por las “cláusulas leoninas”.

Las empresas a las que iban a demandar en tribunales internacionales van a transportar un mayor volumen de gas. Y el pago por parte del gobierno mexicano será menor en los primeros años y aumentará después. Es decir, habrá un ahorro ahora y los gobiernos que vienen pagarán más. Así las empresas no pierden.

Pateamos el bote unos años, y no está mal. Con los gasoductos “se brinda certidumbre a las inversiones y asegura que los proyectos seguirán avanzando”, dice la información del gobierno.

Perfecto, para eso se hicieron los contratos y los gasoductos en el gobierno anterior: para tener gas más barato.

Eso era, precisamente, lo que el gobierno actual quería destruir, por “leonino”.

En la ceremonia con el Presidente, los gestores del acuerdo, Carlos Salazar (CCE) y Carlos Slim (Carso), expresaron que “no existieron abusos ni son contratos leoninos”, como el propio mandatario los ha calificado (Milenio).

Así es que hay una buena noticia: el Presidente apagó el incendio que provocó.

Quedan otros. Varios.

Don't miss the big stories. Like us on Facebook.
THE LATEST
Ofrecer campamentos diurnos para estudiantes es seguro

Si quiere pruebas de que es seguro que los niños regresen a la escuela, considere los campamentos de día que el Condado Clark ahora ofrece a los padres.

Reapertura de escuelas: cómo, cuándo y dónde

En los distritos escolares del país, los líderes han estado en reuniones por casi un mes tratando de resolver la problemática de reabrir los planteles educativos en el año escolar que se aproxima. En consecuencia, muchos hemos estado esperando con ansias locas a que se anuncien los planes que regirán el proceso. Contando con que –idealmente- la solución debería ofrecer una oportunidad justa, que permita a todos los estudiantes tener acceso al soporte que necesitan.

¿Pandemia de divorcios?

La pandemia ha provocado que los divorcios se disparen, según dicen algunos estudios. Creo importante recordar qué es un divorcio, qué puede ocasionarlo y qué puede evitarlo.

Desigual respuesta federal de Trump

¿Qué sucede cuando la izquierda obtiene el poder político? En ciudades como Portland, Oregon, a pesar del coronavirus, los anarquistas organizan protestas masivas que se tornan violentas.

Ayudas federales y estatales para escuelas públicas y privadas

Para millones de estudiantes K-12 en Estados Unidos, la pandemia del Covid-19 ha producido una interrupción sin precedentes, en el tiempo dedicado a la instrucción en los salones de clases, en los programas educativos y en los servicios académicos.

¿En qué fase estamos?

Según el gobernador en ninguna.

La lección del COVID-19

Este virus invisible nos ha mostrado nuestras grandes deficiencias y nos ha estrujado en la cara nuestra soberbia. También ha demostrado a los médicos que no son Dios, y que muchos siguen como borregos los protocolos que escriben otros. La mayoría no son expertos en virus, ni en los pulmones.

¿Es un ‘progresaurio’ el presidente de México?

Al igual que el presidente Donald Trump, el presidente populista de México, Andrés Manuel López Obrador, suele decir cosas disparatadas, a menudo para desviar la atención pública de problemas más grandes. Pero los comentarios recientes del presidente mexicano sobre los estudios en el extranjero merecen atención, porque son aún más descabellados que de costumbre.

¿Por qué ahora hay que defender a las escuelas charters?

“Lo que está mal cuando hablamos de educación pública, es que la prioridad ha sido mantener la gente empleada a cualquier precio, en lugar de que sea la calidad del trabajo lo que le asegure al maestro su permanencia en la plaza”, dijo el doctor Steve Perry al responder sobre los ataques que los progresistas han lanzado contra las escuelas charter.