Padre de hija asesinada en Parkland habla sobre la protección a los niños

WASHINGTON — “Los medios de comunicación y los políticos demócratas nacionales no se preocuparon por las familias ni qué les sucedió, el asesinato de mi hija fue solo una oportunidad para promover su agenda de control de armas”, declaró Andrew Pollack en la Coalición Judía Republicana el mes pasado, cuya hija Meadow, fue una de las 17 víctimas en el tiroteo de la preparatoria Marjory Stoneman Douglas el año pasado.

El padre de Florida se convirtió en la voz conservadora para la prevención de tiroteos en escuelas inesperadamente. Después de la masacre, el presidente Donald Trump invitó a las familias de las víctimas, educadores, líderes estudiantiles y pastores a la Casa Blanca para discutir el fenómeno con miras en soluciones prácticas. En el evento, Pollack se puso de pie, con sus hijos a su lado, y proclamó: “Nosotros como país fallamos a nuestros hijos”.

“Protegemos los aeropuertos, protegemos conciertos, estadios y embajadas, el Departamento de Educación en el que entré hoy tiene un guardia de seguridad en el ascensor. ¿Cómo crees que me hace sentir eso? En el ascensor, tienen un guardia de seguridad”, enunció Pollack.

“Estoy muy enojado de que esto haya sucedido, porque sigue ocurriendo, el 11 de septiembre ocurrió una vez y lo arreglaron todo, ¿cuántas escuelas, cuántos niños, tienen que ser fusilados?”

Asegura que ya no puede vivir en el condado de Broward, Florida. Pollack vendió su casa en Coral Springs y compró una casa rodante en la que él y su esposa, Julie Phillips Pollack, una médica de urgencias, viajaron por todo el país. Durante una semana, mientras los dos viajaban a través de Arizona y California, Pollack confesó que sentía que estaba “limpiando un poco mi alma”.

El control de armas no toma mucha prioridad en su lista.

Pollack consideró el tiroteo del 27 de abril en una sinagoga en Poway, California, y declaró: “Fue afortunado que hubiera personas que hicieron lo que harían los justos y eso es, dar un paso adelante y detener al asesino”.

Una mujer murió. Pudo haber sido mucho peor, pero un adorador atracó al presunto tirador, cuyo arma de estilo AR-15 aparentemente se atoró. Un agente de la Patrulla Fronteriza fuera de servicio le disparó a su auto cuando el presunto tirador huyó de la escena.

“Evitaron más muertes masivas al tener a alguien allí que respondió al ataque”, agregó Pollack en su acento de Nueva York.

En lugar de adoptar el control de armas, Pollack desarrolló un plan de ocho puntos para la seguridad escolar que incluía colocar guardias armados dentro de cada escuela.

Halie Soifer, directora ejecutiva del Consejo Demócrata Judío de EU, expresó su simpatía por Pollack. “En primer lugar, mis más sinceras condolencias están con él y su familia. Nadie debería pasar por la horrible pérdida de una hija”, añadió. “Mi primer instinto como madre es sentir su dolor”.

Soifer luego argumentó que la mejor manera de detener los tiroteos escolares “es realizar verificaciones de antecedentes más sólidas”, como una medida que acaba de ser aprobada en la Cámara de Representantes al “prohibir las armas semiautomáticas”.

Pollack, de 53 años, señala que nunca votó hasta el 2016; había estado indignado por el acuerdo nuclear que el entonces presidente Barack Obama negoció con Irán. Comenzó a investigar la oposición a Obama, y ​​solo entonces decidió votar por Trump.

Desde entonces, él también ha estado en la Casa Blanca para una celebración de Hanukkah y habló con Trump en mítines, incluso antes de las declaraciones del presidente a la Coalición Judía Republicana en Las Vegas.

“Nos oponemos firmemente a la politización de cuestiones como el apoyo a Israel”, aseguró Soifer. También objetó el enfoque de la coalición en el antisemitismo izquierdista.

“La razón por la que le pedí a Andy que hablara”, agregó el director ejecutivo de la coalición, Matthew Brooks, es que “cuenta una historia muy convincente, realmente acerca de lo que está en juego en las próximas elecciones”.

Y su compatriota de Florida, Scott Newmark, presidente de Americans for Trump, dijo de Pollack: “No se contuvo, eso es lo que amo de él”.

Pollack a menudo le dice a los reporteros que él atribuye aproximadamente la mitad de la culpa por la muerte de su hija a Nikolas Cruz, de 19 años, cuyo nombre se niega a mencionar.

La otra mitad de la culpa la asigna a las “políticas federales de clemencia de la era de Obama” y a los incompetentes funcionarios del Condado de Broward, invariablemente demócratas.

Pollack apunta al ex alguacil adjunto Scot Peterson, el único oficial armado en el campus quien falló en entrar al edificio para defender a los estudiantes desarmados, y Andrew Medina, un guardia del campus quien reconoció a Cruz como el “niño loco”, pero no alertó a las autoridades después de que Cruz entró en la preparatoria de la que había sido expulsado. Medina ha buscado una orden de restricción contra Pollack.

“Yo no acoso”, indicó Pollack al Review-Journal. “Si quisiera romperle las piernas, se las rompería”.

También en la larga lista de Pollack se encuentra el alguacil del Condado de Broward porque nadie arrestó a Cruz a pesar de que su madre, quien murió en noviembre de 2017, llamó a la oficina del alguacil más de 40 veces, 18 veces al parecer debido a su hijo que estaba fuera de control. Si Cruz hubiera sido condenado por algunos de los delitos que provocaron sus llamadas, no habría podido comprar el AR-15 que supuestamente adquirió legalmente después de cumplir 18 años. (Después del tiroteo, Florida aumentó la edad para la mayoría de las compras legales de armas de fuego a 21, la cual Pollack apoyó).

Pollack culpa al superintendente de Broward, Robert Runci, por introducir políticas de indulgencia federales, que desalientan los procesos penales cuando los estudiantes violan la ley, en las escuelas de Broward.

Pollack está demandando a varios funcionarios y entidades. Cuando se le pidió que enumerara sus demandas, Pollack respondió que se estaba concentrando en tres casos, los que estaban en contra de Peterson, Medina y Henderson Behavioral Health Inc.

Desde que hablamos, un juez de circuito del Condado de Broward desestimó la demanda de Pollack contra Henderson Behavioral Health, que no había visto a Cruz por más de un año.

“En lugar de lidiar con los fracasos que permitieron la muerte de mi hija, se cubren entre sí, ocultan la verdad y hacen girar la narrativa”, criticó Pollack sobre los funcionarios del Condado de Broward, o como él los llama “demócratas poco éticos”, que fracasaron en enfrentarse al tirador como la amenaza a la seguridad pública que era.

Meadow, señala Pollack, nombró a su hija como la hija de “Los Soprano”. Dice que no ha sonreído ni una sola vez desde que fue asesinada.

El Review-Journal es propiedad de la familia del Presidente y CEO de Las Vegas Sands Corp., Sheldon Adelson. Adelson está en la junta directiva de la Coalición Judía Republicana.

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